Tío Salim habla de las pesadillas

By on marzo 11, 2022

El Rincón del Tío Salim

Sobrinitos,

En esta ocasión vamos a hablar de las pesadillas o sueños malos que puede producir angustia, miedo, ansiedad o terror.

¿Qué causa una pesadilla? Especialistas señalan que pueden ser producidas debido al acumulamiento de estrés, ansiedad o angustia, dificultándonos el descanso.

Las pesadillas se presentan con mayor frecuencia durante la etapa infantil, siendo importante que los niños sepan que en realidad no son un problema importante, que pueden manifestarse debido a los miedos ocasionados por problemas escolares, por ver películas de terror o por enfrentamientos con otros niños, que incluso pueden ser una forma de liberar las tensiones del día. Estos sueños malos también los experimentan los adultos.

Los expertos aseguran que la mente no se desconecta completamente ni al dormir, esto porque debe reproducir sueños para que nos relajemos y durmamos de 6 a 8 horas. La mayoría de las pesadillas se producen en la fase REM del sueño, que se caracteriza por el movimiento rápido de los ojos bajo los párpados. El 4%, a las que se denomina terrores nocturnos, se producen en la fase no REM.

Pueden padecer de pesadillas las personas nerviosas e inseguras en un estado de fragilidad o de ansiedad, quienes han sufrido algún episodio traumático que ha dejado huella en el consciente o en nuestro subconsciente, e las pueden causar incluso factores ambientales como ruidos exteriores que ocasionan un cambio brusco de las fases del sueño.

Los especialistas también afirman que los niños se sienten más relajados si duermen acompañado de un muñeco o peluche, pues estos los ayudan a sentirse más seguros.

Ahora bien, ¿cómo controlar las pesadillas? Una de las principales medidas que se pueden tomar para evitarlas es implementar una serie de hábitos y rutinas para generar una higiene del sueño. Entre las medidas que se deben de tomar para evitar las pesadillas están acostarse y levantarse todos los días a la misma hora; evitar las comidas copiosas antes de acostarse; cenar al menos dos horas antes de acostarse; mantener condiciones ambientales adecuadas como la temperatura, ventilación, iluminación, etcétera, así como realizar actividad física moderada al final de la tarde.

También ayuda practicar ejercicios de relajación antes de acostarse si notamos que estamos nerviosos, ansiosos o tenemos problemas emocionales; tomar baños a temperatura corporal antes de acostarse para favorecer la relajación; en el caso de que haya ruidos ambientales excesivos, se pueden utilizar tapones para los oídos para conciliar el sueño con normalidad.

SALIM ALCOCER LIXA

Salimalcocer76@gmail.com

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.