La Navidad y sus peligros para nuestros animales

By on diciembre 24, 2021

La Navidad es la época más especial y hermosa de todas. En nuestras casas se coloca la decoración navideña, se prepara la mesa, con manteles y vajillas especiales. El árbol de Navidad, las guirnaldas, las velas, las plantas, el potpurrí.

Muchas casas cambian su aspecto en época de fiestas, y esto genera situaciones potencialmente peligrosas para los animales de compañía: las velas queman, el potpurrí puede intoxicar, muchas decoraciones navideñas son muy llamativas y estimulan la exploración y el juego, sobre todo en perros y gatos jóvenes y llenos de energía.

El árbol de navidad puede suponer un peligro cuando el animal intenta escalarlo, saltar encima o estirar sus ramas.

Las decoraciones navideñas no están pensadas para ser juguetes de nuestros compañeros de vida, y a menudo están fabricadas con materiales que se pueden romper fácilmente, muchas de ellas de cristal, los cuales pueden cortar o ser ingeridos por sus atractivos colores, si no se manipulan de manera adecuada. Al ingerir o aspirar parte de las decoraciones navideñas, un animal se expone al grave riesgo de asfixia, de sufrir lesiones por corte en varias partes del aparato digestivo, de acabar con una peligrosa obstrucción intestinal o incluso de intoxicarse.

Si es un árbol de verdad, las hojas puntiagudas pueden provocar lesiones y molestias gastrointestinales al ser ingeridas. Además, si el árbol ha sido tratado con algún producto fertilizante o pesticida, tanto sus hojas como el agua estancada en su maceta pueden suponer un riesgo de intoxicación que pudiera ser grave para los animales que muerdan sus hojas o beban el agua de su maceta.

Los árboles artificiales también pueden ser peligrosos: el material del que están fabricados, plásticos y aluminio, si se ingiere puede ser extremadamente tóxico.

También debemos prestar atención a los cables de las series de luces, los cuales pueden ocasionar un cortocircuito al ser masticados y, en casos extremos, ocasionar un incendio o una descarga eléctrica al animal tan fuerte que puede electrocutarlo, ocasionádonale quemaduras de diferentes grados en boca y extremidades.

La flor de Pascua, el muérdago, el falso muérdago son elementos que contribuyen a crear una atmósfera navideña, pero no todos saben que son plantas potencialmente tóxicas: la ingestión de sus hojas provoca salivación excesiva, vómito y diarrea en perros y gatos.

Los regalos, en especial los lazos de los paquetes, estimulan el juego, sobre todo en los gatos, pero su ingestión accidental puede provocar graves obstrucciones intestinales. El contenido de estos regalos igual puede ponerlos en peligro, muchos juguetes para niños no están pensados para resistir los dientes y a las garras de un perro o gato, y si tienen componentes que se rompen o desmontan con facilidad estas partes podrían acabar ingeridas o inhaladas cuando el juguete quede sin supervisión.

También las comidas pueden ser peligrosas. Es el caso del chocolate, nueces de Macadamia, uva, pasas, café, alcohol, cebolla, ajo y xilitol, entre otras. Este último se conoce también como azúcar de abedul: tiene una apariencia parecida al azúcar de mesa y se usa para preparar bebidas y postres, pero es tóxico, pudiendo provocar descoordinación, convulsiones y problemas hepáticos.

Para evitar en lo posible estos accidentes, daremos a continuación algunas sugerencias:

  • Colocar el árbol de Navidad fuera del alcance del animal, sobre todo si no hay supervisión, y fijarlo para que no se pueda mover, posiblemente en una esquina.
  • Escoger adornos de materiales resistentes y fijarlos bien al árbol de Navidad, más cerca del tronco que de la punta de la rama y mejor en la parte alta del árbol.
  • Ofrecer alternativas seguras para que el animal se entretenga. Por ejemplo, un árbol rascador para gatos puede satisfacer su actitud para trepar, mientras que se puede estimular el juego tanto en perros como en gatos recurriendo a juguetes interactivos de diferente tipo.
  • Colocar las luces en las ramas más altas del árbol y desconectarlas por la noche o cuando el animal se queda solo en casa. También se aconseja proteger los cables que van al enchufe con una funda de plástico y controlar periódicamente que no hay marcas de dientes o cortes.
  • Vigilar las velas encendidas y colocar todas las decoraciones potencialmente peligrosas fuera del alcance de los animales.
  • En cuanto a las plantas, lo mejor es evitar las tóxicas; si no se puede prescindir de ellas o nos las acaban de regalar, es más seguro colocarlas en un lugar donde los animales de la casa no puedan llegar.
  • Después de abrir los regalos, retirar los paquetes y los objetos regalados del alcance de los animales de la casa puede prevenir accidentes y en cuanto a la comida, no está demás informar a los huéspedes de no dar comida de la mesa a nuestros animales y vigilar las bandejas de comida que queden desatendidas por casa.

Es innegable que a muchas mascotas les afectan los petardos o cohetes, así como los ruidos, las personas hablando todas a la vez o la música a todo volumen. Procura divertirte celebrando la Navidad como quieras, pero cuida que tu mascota tenga un lugar de la casa donde esté tranquilo y en silencio. Puedes colocar allí su cama, así como su comida y bebida para que no le falte de nada.

Hay que recordar que los peligros de la Navidad no acaban aquí: nuestros animales pueden sufrir también por los cambios de rutina, por la llegada de huéspedes desconocidos a casa, o incluso por los ruidos de los fuegos artificiales.

Recordemos que no es lo mejor regalar mascotas en estas fiestas, ADOPTA NO COMPRES, porque después se les ve abandonadas por la calle cuando crecen o pasa la novedad.

Espero tengan una Nochebuena feliz en compañía de sus seres queridos.

¡Feliz Navidad!

Dra. Carmen Báez Ruiz

drabaez1@hotmail.es

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