De la miel y las abejas – XXXII

By on agosto 20, 2020

XXXII

XXXV Congreso Internacional de Apicultura

(APIMONDIA)

 

Ponencias

 

Biología de la abeja

Las abejas melíferas, los abejorros y el hombre: Problemas pendientes

Porque el ser humano se interesa por el efecto más contingente, rápido y visible en todas sus empresas, cría abejas principalmente por su miel, aun sabiendo muy bien que el principal beneficio proporcionado por la abeja melífera es la polinización de los cultivos. Así es como se explica por qué los abejorros, polinizadores perfectos y muchas veces únicos, aún se mantienen a la sombra de las abejas melíferas. A los colmenares se les dedica gran atención, cuidados y protección por parte de los humanos, pero las poblaciones de polinizadores silvestres (ej. los abejorros) sufren a causa del impacto antropogénico tanto en el paisaje rural como en el urbano, y hasta en las situaciones más favorables. El problema se vuelve engorroso cuando los grandes colmenares comerciales destruyen todos los recursos alimenticios a su alrededor. De tal modo que a toda la fauna silvestre nectarívora se le condena a la inanición. Algunos entusiastas de Rusia intentaron crear pequeñas reservas especiales para la protección de los abejorros. Los resultados fueron sorprendentes: las medidas de protección resultaron perjudiciales para las propias poblaciones de abejorros protegidas. Para evitarlo, propusimos una nueva solución, basada en la metodología del cultivo permanente. Proyectamos una reserva-nodriza especializada a la que se le dio el nombre de BOMBORETUM, que dispusiera de capacidades atentamente equilibradas de alimentación y asentamiento del nido de cría y contara con todos los parámetros necesarios a la existencia y el desarrollo de los abejorros.

No obstante, la apicultura con abejorros sigue tropezando con muchos obstáculos, entre ellos la escasez de recursos financieros, la falta de confianza de los factores decisorios de que los abejorros, además de ser ecológicamente beneficiosos, son comercialmente rentables, el bajo nivel de preparación del personal que atiende los cultivos hortícolas, el verdadero vandalismo que se viene practicando contras las moradas artificiales de los abejorros (colmenas) en las zonas protegidas. Los perjuicios que se originan en las tradiciones culturales de la gente de la tierra hacen que la misión de informar en amplia escala y de educar a la población al efecto sea una necesidad apremiante. El constante estudio de los abejorros alimenta la esperanza de que una combinación bien pensada entre abejorros y abejas melíferas podría resultar mutuamente ventajosa y no competitiva.

Por otro lado, la tendencia actual de criar sobre todo abejorros de la única especie que se está utilizando para la polinización comercial (B. terrestres) puede comportar un serio peligro, igual que cualquier otro sistema de monocultivo.

Una posible solución a ese problema podría consistir en medias de protección de los cultivos permanentes a fin de mantener a las poblaciones silvestres de abejorros.

(N. R. BOGATIREV. Rusia)

 

Investigaciones sobre la nutrición de los abejorros (Bombus terrestres I.)

En comparación con la abeja melífera (Apis mellifera L.), a los abejorros se les concedió muy poca o ninguna atención en lo que se refiere a sus necesidades nutritivas. En la actualidad, cuando a las colonias de Bombus terrestris se les cría en escala industrial, la identificación de un sustituto del polen puede ser interesante, ya que la consecución del polen cuesta mucho y el polen es una posible fuente de agentes patógenos. El principal motivo de las escasas investigaciones sobre las necesidades cualitativas de los abejorros en lo que respecta a su alimentación es que todos los métodos utilizados en las investigaciones sobre la alimentación de las abejas melíferas no son aplicables a los abejorros. En 1995, Regali y Rasmont desarrollaron una técnica de ensayo del valor nutritivo de los diversos tipos de polen para los abejorros. Dentro del marco de nuestro experimento, intentamos aprovechar este método para determinar las necesidades de B: terrestris de diversos aminoácidos, vitaminas, minerales y lípidos, necesarios para el desarrollo normal de las larvas y obreras.

Se fundaron pequeñas colonias en ausencia de reina de cinco abejorros obrera, a los que se les administró una dieta que incluía inicialmente 18 aminoácidos, 9 vitaminas, ceniza de polen y lípidos de polen. Una vez determinadas las cantidades necesarias de aminoácidos esenciales y vitaminas, la ceniza de polen se sustituye por los minerales en estado puro que ésta incorpora. Al término del experimento, también procuramos sustituir los lípidos por polen.

(B. DE VRIENDT. Bélgica)

 

Antorchas en las coronas de los árboles: Presentación de las técnicas de caza de la miel de Apis dorsata en Borneo.

En Sabah, al norte de Borneo, la miel de las colonias de Apis dorsata es cosechada en forma tradicional por equipos de cazadores de la miel. Las congregaciones de Apis dorsata anidan en árboles de copa alta, y su miel viene siendo cosechada sistemáticamente desde años. Se cosecha de noche. Todas las trepaderas se confeccionan de bambú recién cortado, de tal forma que todos los preparativos, la trepa y recolección de la miel se llevan a cabo en una sola noche. Utilizamos equipo de infrarrojos para las filmaciones en video, de forma que no fueron perturbados ni las abejas ni los hombres. La película presenta los métodos y equipos utilizados por los cazadores de la miel tradicionales en su peligrosa actividad, que se realiza a 20 metros de altura. Está presentado también el desamparo de las abejas. La miel de 11 de las 30 colonias de árbol Compassi excelsa fue cosechada aquella noche, la producción fue de 40 kg de miel aproximadamente. Los ingresos se reparten entre todos los integrantes del grupo.

(M. GRIES, N. KOENIGER, G. KOENIGER, S. TINGEK, A. KELITU. Alemania, Malasia)

 

¿Qué nos dice el cerebro de la abeja sobre nuestro propio cerebro?

Los diversos tipos y tamaños de cerebros tienen propiedades en común, de modo que podemos aprender muchas cosas sobre el modo de funcionamiento de nuestro propio cerebro estudiando cerebros más diminutos, como es el de la abeja melífera. Ilustra el hecho con la referencia a tres facultades naturales: olfacción, aprendizaje y memoria. Las abejas huelen mediante sus antenas y codifican los olores en los lóbulos antenales. La estructura y el funcionamiento de los lóbulos antenales se parecen más a las del bulbo olfativo de los mamíferos y puede medirse el mecanismo neurónico del lóbulo antenal con alto grado de precisión. Además, el aprendizaje en las abejas se rige por reglas aplicables también al aprendizaje en mamíferos. La implantación neuronal de estas reglas que en el caso de las abejas pueden identificarse como producto de neuronas únicas conocidas. Como es sabido, la memoria es un proceso de etapas múltiples, de la memoria a corto plazo a medio y largo. Esto también es válido para las abejas. De este modo, podemos comprender, siquiera parcialmente, cuáles son los procesos que están en la base de estas etapas múltiples, y compararé estos procesos con los conocidos a través de los estudios que se efectuaron sobre mamíferos y humanos.

(R. MENZEL. Alemania)

 

Los abejorros como polinizadores de los cultivos

La polinización de los cultivos por colonias de abejorros criadas al efecto solo se inició hace 10 años. En aquella época, los abejorros parecían ser polinizadores seguros y eficaces y relativamente baratos (en comparación con el método de la polinización manual que se practica corrientemente) de los cultivos de tomates en los invernaderos de Bélgica y Holanda.

En los últimos 10 años, la producción de colonias de abejorros destinadas a la polinización fue aumentando enormemente. En 1996, casi medio millón de colonias de abejorros se vendieron en todo el mundo, lo que equivale a cerca de 75 millones de dólares USA. La mayoría eran Bombus terrestris (utilizado en Europa, Medio Oriente, África del Norte, Asia y Nueva Zelanda). Otras especies criadas para este fin: Bombus canariensis (utilizado en la Islas Canarias), Bombus impatiensis y Bombus occidentalis (ambas especies utilizadas en Norteamérica). En el presente, los cultivos de tomates en invernaderos de vidrio, plástico o alambrera siguen siendo el principal beneficiario de la polinización por abejorros. Otros cultivos incluyen, entro otras, pimientos, melones, berenjena, fresas, arándanos y groselleros negros.

(A. VAN DOORN. Holanda)

Ana María Aguiar de Peniche

Noé Antonio Peniche Patrón

Continuará la próxima semana…

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.