Cine: ‘Fist of Fury’, el segundo filme de Bruce Lee

By on mayo 26, 2016

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Tras el rotundo éxito en Hong Kong y varios países de Asia de ‘The Big Boss’, tanto el productor de la Golden Harvest, Raymond Chow como el nuevo astro de las artes marciales iniciaron de inmediato la realización de su segundo proyecto conjunto, con al afán de repetir la fórmula.

Chow invirtió cantidades considerables de dinero para los estándares de aquella época, contratando a muchos de los actores y actrices de mayor renombre como Nora Miao, María Yi, Tien Fong, James Tien e incluso el artemarcialista norteamericano Robert Baker, así como en la construcción de los decorados, como por ejemplo una casa japonesa con jardín con un costo de 20 mil dólares donde se verificaría una de las batallas cumbre. Esta vez para evitar repetir la tortura experimentada en Tailandia, la filmación se llevó a cabo en unos estudios de Hong Kong.

Nuevamente surgieron fricciones entre Bruce y el director Lo Wei, quien acostumbraba trabajar sin guion, improvisando sobre la marcha. Raymond Chow trató en lo posible de apaciguar los ánimos para mantener al equipo unido, aunque Lee perdió completamente el respeto al realizador, a tal grado que un día se enfrascó en una discusión que marcó la ruptura del binomio que tan buenos resultados logró con ‘The Big Boss’.

Pese a estos problemas el ritmo del rodaje continuó positivamente. La temática del filme abordaba el tema de la marginación que los chinos sufrían en Hong Kong por parte de los occidentales europeos, sobre todos ingleses que tenían en sus manos la economía china, algo que el ‘Pequeño Dragón’ había experimentado a su llegada a los Estados Unidos, así que se mostró satisfecho de tocar el tema del racismo porque esto le permitió convertirse en un héroe al demostrar que los chinos no eran inferiores.

El guion se basa en un hecho histórico ocurrido en Shangai en 1908, la muerte del célebre instructor Ou-chin-gua. Lee interpreta a Chen Chen, su alumno más destacado, que retorna al enterarse del deceso de su sensei en circunstancias misteriosas. La reacción del personaje al llegar justo al momento del entierro es de locura, al intentar impedir que su maestro sea enterrado, por lo que sus compañeros se ven obligados a golpearlo para calmarlo.

Después, en el funeral, una comitiva japonesa de una escuela rival de artes marciales irrumpe para burlarse, dejando un letrero enmarcado en cristal que afirma que ‘Los Chinos son los enfermos de Asia’ retándolos a un duelo, pero por respeto al difunto estos no acceden, debiendo contener a Chen Chen que está a punto de lanzarse sobre ellos.

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Con esta producción la fama de Bruce Lee se catapultó prácticamente en toda Asia, la acción presentada era de una calidad nunca antes vista en el cine oriental.

Al día siguiente, este se dirige a la escuela japonesa con el letrero, dispuesto a cobrar aquel insulto que había recibido el pueblo chino por parte de los nipones, quienes en esos tiempos tenían un gran poder político en la ciudad. Al llegar se enfrenta a un nutrido grupo de alumnos a los que indica que él es el peor estudiante de la escuela china y los reta a pelear, golpeándolos primero a mano y patada limpia, y después utilizando sus nunchakus, derrotando a los más avanzados y al instructor principal, aunque el director del dojo no se encontraba. Después rompe el cristal del letrero y, tomando pedazos de éste, obliga a dos de sus rivales a comerse el papel. Entonces, antes de retirarse tras dejar magullados a todos, lanza la frase que convertiría a esta película en una clásica: ‘Los chinos no somos gente enferma’.

Los acontecimientos se precipitan: el líder japonés, Linbú, se enfurece con este hecho pues ridiculiza a las artes marciales de su país y da un plazo de tres días a las autoridades para que detengan y le entreguen a Chen.

Este descubre que dos espías infiltrados en su escuela fueron los responsables de la muerte de su maestro, el cual había sido envenado, y los elimina a golpes, colgándolos de un poste de luz, por lo que se ve obligado a esconderse en el cementerio. Precisamente ahí tiene lugar una escena al lado de Nora Miao, quien hace el papel de su prometida, donde Bruce demuestra su calidad actoral, siendo realmente emotiva.

Los nipones atacan la escuela china, matando a varios alumnos, lo que descubre horrorizado Chen. Entonces decide cobrar venganza y se dirige a la escuela japonesa para enfrentar a los mejores peleadores rivales, incluyendo al enorme guardaespaldas ruso (interpretado por Baker), siendo esta la batalla más memorable de toda la película. Chen fulmina a todos para luchar con el director del colegio, quien trata de salvarse utilizando una katana, pero su enemigo se defiende con sus nunchakus y finalmente lo elimina con una magistral patada voladora.

Consumada su venganza, regresa a despedirse de su novia cuando escucha que las autoridades, encabezadas por el jefe de la policía (con el director Lo Wei imitando el estilo de Alfred Hitchcock de aparecer en sus filmes) y el cónsul japonés exigen a los sobrevivientes de la escuela china que entreguen a Chen. Este se entrega con la condición de que los japoneses dejaran en paz de una vez por todas a sus amigos. Al salir por la puerta, varios policías le apuntan con sus rifles en la entrada del colegio; Chen los mira y ,de pronto, lanzando un grito de batalla se lanza contra ellos, saltando en el aire al tiempo que se escuchan las descargas de las armas para un final dramático.

En su momento esta fue la película más taquillera de la historia en Hong Kong, imponiendo récords de recaudación en otros países del continente asiático.

En su momento esta fue la película más taquillera de la historia en Hong Kong, imponiendo récords de recaudación en otros países del continente asiático.

Varias escenas de esta película sacudieron a las audiencias en China, al retratar situaciones que ocurrían realmente en aquella época. Por ejemplo, cuando Bruce encuentra en la entrada de un parque un letrero que dice ‘Prohibida la entrada a perros y chinos’, quejándose con el guardia cuando deja entrar a unos japoneses. Uno se burla diciéndole que si quería entrar caminara a cuatro patas como un perro, solo para ser noqueado por Lee al igual que sus guaruras. Antes de huir, el personaje rompe de una patada el letrero.

Desde el primer día de su estreno la película fue un éxito monumental: se formaban largas colas y la reventa alcanzó niveles exagerados ya que, de su costo normal de 4 dólares, los boletos llegaron a venderse hasta en 70. La gente pagaba y la veía más de una vez. Por meses se registraron llenos totales, logrando la mayor recaudación de la historia del cine en Hong Kong, llegado a acumular millones en sus primeros días de estreno, algo inusitado para aquellos tiempos. Bruce incluso recibió por parte de la Asociación de cine mandarín un premio equivalente al Oscar de Hollywood.

Todo esto catapultó a Lee a la fama, consagrándose como el mejor y más grande arista marcial de todos los tiempos, catapultando su status a niveles nunca antes vistos en la historia del cine chino.

Por último, es importante comentar que la película – cuyo título original en inglés fue ‘Fist of Fury’ – fue titulada de diversas maneras en otros países como ‘Furia Oriental’, ‘The Chinese Connection’ y en México fue distribuida como ‘Contacto en China’.

RICARDO PAT

riczeppelin@gmail.com

‘FIST OF FURY’ – TRAILER

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