Terrores Nocturnos – El miedo que no duerme

By on octubre 27, 2016

Terrores Nocturnos – El miedo que no duerme

Las pesadillas son comunes entre los niños; sin embargo, si los intentos por tranquilizarlos después que estas se presentan no son efectivos, entonces podemos hablar de un terror nocturno.

Las pesadillas son comunes entre los niños; sin embargo, si los intentos por tranquilizarlos después que estas se presentan no son efectivos, entonces podemos hablar de un terror nocturno.

Tal vez en más de una ocasión como padres nos ha tocado reconfortar a nuestros hijos después de experimentar una pesadilla; ellos, al sentirse aliviados, después de un rato pueden volver a conciliar el sueño sin ningún problema. Pero si ha habido ocasiones en las que no hayan logrado tranquilizar a los pequeños por más que lo intenten, entonces estamos hablando de un terror nocturno.

Para entender el padecimiento y cómo se lleva a cabo es necesario definir las etapas del sueño:

  • La fase no REM que trascurre durante etapas: el adormecimiento, el sueño ligero, la transición y el sueño delta, siendo esta última una de las más profundas, reparadoras y difíciles de despertar.
  • La faseREM (Rapid Eye Movement en inglés) es la quinta etapa del sueño, comienza aproximadamente 90 minutos después que nos dormimos y se caracteriza por el movimiento acelerado de los ojos y un sueño profundo.

Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM, a diferencia de las pesadillas, que ocurren durante el sueño REM. Un terror nocturno no es un sueño, desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.

Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM y las pesadillas durante el sueño REM.

Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM y las pesadillas durante el sueño REM.

Debido a que el niño se encuentra en una especie de zona intermedia entre el sueño y la vigilia, no está consciente de la presencia de sus padres y, por lo tanto es, poco probable que responda a cualquier intento de éstos para calmarlo.

Los terrores nocturnos son más comunes entre los niños pequeños, debido a la inmadurez cerebral en la que se encuentran. Un estudio entre 2,000 niños demostró que 40 % de los niños entre dos y medio y seis años experimentaron terrores nocturnos. Los niños de aproximadamente doce años habían superado esa etapa.

 De acuerdo a un estudio, el 40% de los niños entre dos y medio y seis años experimentaron terrores nocturnos.

De acuerdo a un estudio, el 40% de los niños entre dos y medio y seis años experimentaron terrores nocturnos.

Durante un terror nocturno, un niño puede incorporarse y sentarse en la cama súbitamente, y ponerse a chillar o gritar como si estuviera sumamente angustiado. La respiración y el ritmo cardíaco se le pueden acelerar, puede empezar a sudar, a agitarse y a comportarse como si estuviera sumamente alterado y asustado. Al cabo de unos minutos, o algo más, el niño se calma y se vuelve a dormir plácidamente.

Los terrores nocturnos son más frecuentes en niños que se reportan cansados, estresados, enfermos o que estén bajo un nuevo tratamiento médico, así como en aquellos que duermen en un entorno nuevo, o lejos de casa. Otro factor importante es el componente genético encontrando que, en el 80 % de los casos, los padres de niños con terrores nocturnos también los han experimentado en su infancia. Aunque sean episodios perturbadores, no tienen efectos traumáticos ni duraderos para el niño.

Los niños bajo estrés, enfermos, así como los que duermen en un entorno nuevo, son propensos a sufrir algún terror nocturno.

Los niños bajo estrés, enfermos, así como los que duermen en un entorno nuevo, son propensos a sufrir algún terror nocturno.

Los terrores nocturnos afectan a entre el 3 y el 6% de los niños, mientras que prácticamente todos los niños tienen alguna pesadilla de vez en cuando. Los terrores nocturnos se suelen dar en niños de entre tres y doce años, pero se han descrito en niños de solo 18 meses. Parecen ser un poco más frecuentes en los niños que en las niñas.

En ocasiones, aparecen en episodios aislados y desaparecen conforme el sistema nervioso va madurando.

Al parecer, los terrores nocturnos se presentan mayormente en niños que en niñas.

Al parecer, los terrores nocturnos se presentan mayormente en niños que en niñas.

Aspectos para diferenciar un terror nocturno de una pesadilla

Las pesadillas se recuerdan, un terror nocturno pasa desapercibido – El menor, al día siguiente puede recordar y hablar con detalle de su pesadilla, mientras que un terror nocturno pasará desapercibido en su memoria.

El horario en el que se presentan – Los niños tienen pesadillas durante la fase del sueño en la que se sueña (en el que hay movimiento ocular rápido), a menudo temprano en la mañana, entre las 2 y las 6 A.M., mientras que por lo general tienen terrores nocturnos en las primeras horas de la noche, durante el sueño en el que no se sueña (en el que no hay movimiento ocular rápido).

Identificar en quién se deposita el impacto – Preguntarse quién se siente peor al respecto la mañana siguiente: si el niño está más agitado, tuvo una pesadilla; si fue más impactante para los padres, probablemente tuvo un terror nocturno.

Debes poder identificar entre una pesadilla y un terror nocturno.

Debes poder identificar entre una pesadilla y un terror nocturno.

¿Qué debo hacer si mi hijo tiene un terror nocturno?

  • Intenta mantener la calma, el episodio pasará y, si lo tienes en cuenta, esto podrá pasar desapercibido para la el niño y la familia.
  • No intente despertarlo; esto puede empeorar la condición.
  • Construye la expectativa de que tal vez los intentos de calmarlo no den resultado.
  • A menos que esté en peligro de hacerse daño, no intentes confortarlo físicamente. Sólo habla de manera calmada, colócate entre él y cualquier cosa que pudiera presentar peligro (la cabecera de su cama, por ejemplo) y espera a que pase el episodio.
  • Antes de dormir, toma precauciones ante la posibilidad de que el niño se levante de la cama: recoge juguetes u otros objetos que estén en el piso con los que pudiera tropezarse, coloca una cerca protectora en la parte de arriba de las escaleras, asegúrate de cerrar todas las ventanas y de que las puertas que den al exterior estén cerradas con llave.
En caso que tu hijo padezca de terrores nocturnos, deberás tomar algunas precauciones para el cuidado de su integridad.

En caso que tu hijo padezca de terrores nocturnos, deberás tomar algunas precauciones para el cuidado de su integridad.

Si los episodios son recurrentes, y afectan la calidad de vida del menor o la familia, se debe acudir a un tratamiento profesional para encontrar el diagnóstico y el tratamiento adecuado. Es importante encontrar los factores ambientales que pueden estresar al niño, y establecer un horario de sueño que le permita descansar correctamente.

Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar y, lo mejor de todo, despertar.

Antonio Machado

Psicóloga Jimena Barrera Báez

Psicología Clínica/Arteterapia

Facebook: Psicóloga Jimena Báez.

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