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En la historia del rock siempre han existido diferencias de criterio al momento de designar el auténtico lugar de los grandes iconos. Por ejemplo, a Elvis Presley se le ha denominado como el ‘Rey del Rock and Roll”, cuando otros creemos que ese título pertenece a Chuck Berry ya que, además de cantante y guitarrista, fue compositor de muchas canciones que desarrollaron ese género.
Algo similar ocurre con Screamin’ Jay Hawkins, al que cada vez más historiadores del rock consideran como el verdadero padre del «shock rock». Esto es cierto: él inició todo muchos años antes de Alice Cooper, Arthur Brown, Kiss, e incluso antes del teatro de David Bowie. Hawkins desde 1951 ya estaba construyendo un personaje teatral. Cuando Hawkins comenzó a interpretar «I Put a Spell on You», en 1956, el rock apenas estaba naciendo.
El primer gran espectáculo del rock fue creado por el gran Screamin’ Jay Hawkins. Mientras Elvis Presley movía las caderas, y Little Richard incendiaba el piano, Hawkins realizó algo absolutamente inédito para la época: aparecía saliendo de un ataúd; llevaba capas, bastones y maquillaje macabro; utilizaba calaveras como utilería (su famoso «Henry»); simulaba rituales de vudú; empleaba humo, fuego y efectos especiales; convertía cada canción en una representación teatral. Muchos investigadores consideran que ahí nació el concepto moderno del rock como espectáculo teatral, y no simplemente como un concierto.
Los propios protagonistas más destacados del shock rock han reconocido, directa o indirectamente, esa influencia. Si existe un artista que tomó esa idea y la llevó a los estadios fue Alice Cooper. Aunque Cooper desarrolló un lenguaje propio con guillotinas, camisas de fuerza, serpientes, ejecuciones, hospitales psiquiátricos, él mismo ha reconocido que el shock rock no nació con él.

Gene Simmons, uno de los líderes del grupo Kiss, ha reconocido abiertamente a Screamin’ Jay Hawkins como una de sus influencias fundamentales, especialmente en el desarrollo del aspecto teatral, el maquillaje y la estética macabra del rock. Aunque Gene suele citar los cómics de terror de su infancia y las películas de monstruos clásicos como sus mayores inspiraciones visuales, en el terreno musical siempre ha señalado a Hawkins como el verdadero padre del «shock rock», el pionero de llevar el terror al escenario. Simmons ha elogiado esta audacia artística, reconociendo que Hawkins fue el primero en fusionar la música popular con la iconografía oculta y el terror mucho antes de que Kiss, Alice Cooper o Marilyn Manson lo hicieran.
David Bowie también habló de Screamin’ Jay Hawkins, reconociéndolo como una de las influencias musicales y estéticas más importantes de su juventud, viendo en Hawkins a un pionero absoluto de la teatralidad en el escenario, algo que más tarde definiría la carrera del camaleón británico con sus múltiples alter egos como Ziggy Stardust.
Rolling Stone resume perfectamente esa genealogía: «Entre Screamin’ Jay Hawkins saliendo de un ataúd en los años cincuenta, y Gene Simmons escupiendo sangre en los setenta, nadie definió el shock rock como Alice Cooper.»
Por derecho propio, Screamin’ Jay Hawkins fue un claro ejemplo de los artistas afroamericanos de los años 50 que inyectaron peligro, energía pura y misticismo al género, transformando un simple concierto en una experiencia ritual y de entretenimiento masivo.

https://www.youtube.com/watch?v=7kGPhpvqtOc
RICARDO PAT





























