Preponderancia en la Literatura Ideográfica

By on marzo 26, 2020

Jorge Frías Castillo

Marzo 2020 – En la literatura, como ocurre en tantas actividades humanas, no hay definición convincente y universalmente válida, siendo una actividad tan antigua y viva, en una continua evolución y transformación en la frontera de nuevos paradigmas y escritos, para hallar inéditos caminos de la ideología y formas de expresión.

La literatura nos plantea minuciosamente el ordenamiento y clasificación de múltiples manifestaciones, es creación humana y espejo del hombre y de su mundo para atestiguar el andamio estético en el marco histórico-social que constituye la base paradójica de todo pensamiento humano.

El investigador literato ROLAND BARTHES, conocida figura en los campos de la escritura quien con gentileza nos contesta a diario muchas dudas conceptuales del modo literario, opina:

“Ante todo, es necesario tener en cuenta que la literatura expone algo relativamente reciente en la cultura occidental. Hace algún tiempo, particularmente en Francia, el siglo XlX se caracterizó por el gran avance científico tanto en el campo de las ciencias del hombre como en el de las sociales, pero con carencia teórica.  Acerca del problema de la literatura en Francia, no se ha tenido el equivalente de una gran síntesis filosófica e histórica como Hegel la hizo en Alemania con los distintos tipos de arte.”

Desde este punto de vista, nos perfilamos a un autenticismo hacia la literatura Hispanoamericana, en donde tiempos antiguos se sufracta la escritura pictográfica y epigráfica: desde los códices Tri-cartesianus, como libro prehispánico, junto a todas las escrituras de los descubrimientos culturales en las primeras décadas de la Nueva España, como el testimonio del historiador Bernal Díaz del Castillo; o el libro del Popol Vuh o libro del consejo en el que se ha dejado el más rico legado mitológico y poético; o los poemas de IXTLILXOCHITL o el barroco poético de la Nueva España en el siglo XVll, en donde no se expresa con naturalidad sino con el manerismo de voces poco conocidas y alusiones mitológicas con estilo. Para este tiempo, el poeta culterano expresa un lenguaje que sea diferente del vulgar introduciendo neologismos del latín y del griego (María Edmé Alvarez, Literatura Mexicana e Hispanoamericana).  Por eso el barroco se manifiesta en poesía, ilustrándose con el estilo arquitectónico.

Toda esta transformación literaria nos induce al Siglo de Oro de la literatura española en la que triunfa el gongorismo en la poesía, en conceptismo la prosa, y el barroco en el drama, las tres tendencias en las que se maximizan Góngora, Quevedo y Calderón, todas en el siglo XVll.  México percibe esta esencia con el dogma de su misticismo y se transfigura hacia un neoclasicismo en el que los poetas siguen ciertas normas, inspirándose en Aristóteles y Horacio. Se vuelve esencialmente normativo, fundándose así la Academia de la Lengua en 1713, donde se inicia el juego de las reglas lingüísticas, fijándose un esplendor y produciéndose la era de las publicaciones y el culto a la gramática.

Haciendo un brinco en la centuria literaria, ya hacia 1800 y 1809 los medios de propagación fueron el periodismo y el folleto; eran innumerables las cantidades de cuadernillos escritos en prosa y en verso que contenían estudios sobre grandes materiales de romances en que se hacía sátira de personas, políticos, tipos y costumbres.

Las gacetas fueron periódicos que se establecieron desde la Nueva España. En 1805, el licenciado Don Carlos María Bustamante y el doctor Don Jacobo Villaurrutia fundaron el primer periódico diario de la Nueva España: EL DIARIO DE MEXICO, que fue de gran importancia y un gran estímulo al fundamento de la literatura. Es cuando se dan a conocer escritores y poetas y se inicia la tendencia de carácter nacional en la poesía, con alusiones a costumbres con vocablos de uso familiar con paisajes típicos y evocaciones de la fauna y flora mexicanas. Se manifiestan las fábulas y las sátiras, abundan las primeras referencias en los animales y plantas refiriendo la biología y la investigación literaria.

Para culminar con este pequeño brebaje de un mundo tan extenso como lo es la literatura, con tan valiosos elementos que despiertan el espíritu del pensamiento de libertad y justicia en el México naciente, el léxico se hace importante y prepondera el estilo de los diálogos, manejándose magistralmente e insertándose entre los intelectuales y en el pueblo mismo de una época tan brillante.

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