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En agosto de 1979, Enrique, mi hermano mayor, me obsequió varios vinilos de varias de las más talentosas bandas y solistas del rock mundial, desatando en mí un amor profundo por aquella música que siempre me pareció mágica.
A mis 15 años, mi necesidad de adquirir más material sonoro me llevó a iniciar una colección que fue definiendo mi gusto por este fenómeno musical del siglo XX.
En diciembre de ese año, llegó a mis manos un álbum doble en vivo de Peter Frampton, ex integrante de Humble Pie. Interpretaba revitalizadas versiones de varias de sus mejores canciones. Aquel disco me encantó y, lo mejor, a mis amigas también les fascinó.
Cursaba la Prepa nocturna cuando dediqué espacio para conocer la obra de Frampton, nacido el 22 de abril de 1950 en Beckenham, Kent, Inglaterra. Inició muy joven su trayectoria musical, debutando discográficamente con Humble Pie en 1969 con “As Safe as Yesterday Is”, al que siguieron “Town and country” ese mismo año, “Humble Pie” (1970) y “Rock On” (1971), último en el que participó, para emprender su propia carrera como solista. Con Humble Pie dejó huella, ayudando a moldear un sonido más crudo y orientado al blues rock.
El legado de Peter Frampton está profundamente ligado a la evolución del rock de los años 70, década en que se fue desarrollando la cultura de los conciertos en vivo. Peter fue un claro ejemplo de la manera en que los guitarristas se conectan con el público, por ello el gran impacto del doble álbum “Frampton Comes Alive!” que no solo fue un éxito masivo, sino que ayudó a consolidar la idea de que un álbum en directo podía ser tan influyente, o más, que uno de estudio. Canciones como “Do You Feel Like We Do”, “Baby I Love your way” y “Show Me the Way” capturan una energía y cercanía con el público que definieron la experiencia del rock en vivo durante décadas.
Otro elemento clave es su uso innovador de la talk box, un efecto que hace “hablar” a la guitarra. Si bien Frampton no lo inventó, lo popularizó a tal nivel que se volvió una de sus señas de identidad, influyendo en guitarristas posteriores y en el sonido del rock clásico.
Su legado también incluye la figura del guitarrista como frontman accesible, cercano al público, la importancia del directo como experiencia central del rock, un puente entre virtuosismo y sensibilidad pop, haciendo de la guitarra una protagonista, sin perder el atractivo comercial.
A nivel cultural, Frampton se convirtió en un símbolo de una era en la que el rock dominaba la industria musical. Su imagen y sonido siguen siendo referencia obligada cuando se habla del auge del rock clásico. Su máximo momento de popularidad se registró entre 1975 y 1978, detonando en 1976 con el mencionado doble álbum “Frampton Comes Alive!”, número 1 en Billboard por más de 10 semanas.

Si deseas descubrir su propuesta, recomiendo escuchar su debut como solista de 1972 “Wind of Change”, una trabajo introspectivo y acústico que incluye la destacada colaboración del ex baterista de Los Beatles, Ringo Starr, una obra de transición tras salir de Humble Pie.
“Somethin’s Happening” (1974) es quizá menos conocido, pero muy valorado por sus seguidores más leales, siendo un disco más roquero y experimental, con sobresaliente trabajo de guitarra. Este vinilo fue una especia de puente entre su etapa inicial y su gran éxito.
“Frampton” (1975) se convirtió en el álbum de estudio que preparó el terreno para su explosión comercial, con su sonido accesible, muy melódico y pulido en las versiones originales de varios de sus mayores éxitos. Una excelente muestra de su talento para equilibrar pop y rock.
“Frampton Comes Alive!” (1976), aunque es un álbum en vivo, es su obra más influyente y uno de los discos más vendidos de la historia. Define su sonido y su conexión con el público con sus versiones icónicas, el uso del talk box ganándose el título de ‘disco esencial’.
“I’m in You” (1977), su disco más exitoso en estudio tras el boom del directo, está más orientado al pop y las baladas. Fue un trabajo muy popular en su momento, aunque recibió críticas mixtas al reflejar la presión de repetir el éxito masivo.
“Fingerprints” (2006) es una joya de su etapa madura, una propuesta. instrumental, centrada en su virtuosismo en la guitarra, siendo ganador del Grammy al ‘Mejor Álbum Instrumental Pop’.
En este 2026, con 76 años, Peter Frampton ha enfrentado problemas de salud, pese a lo cual continúa tocando y grabando, lo que refuerza otro aspecto de su legado: la resiliencia artística y el compromiso con la música a lo largo de toda una vida.

https://www.youtube.com/watch?v=nU8yuWddw0E
RICARDO PAT





























