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Sopa de Letras

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA
-POESÍA-
Mi trabajo como escritor y cronista es la forma de dejar huella en estos momentos de convulsión mundial por el azote del Covid 19. Las primicias de mis escritos son para el Diario del Sureste, quien desde mi juventud me cobijó entre sus redactores, concediéndome en tres ocasiones dirigir sus suplementos culturales. Por esta razón, al estar al 80% este intento literario, va la primicia para ustedes, nuestros lectores semanales de esta nueva etapa periodística con los alcances mundiales de la tecnología actual en fracción de segundos. Gracias.
A MANERA DE PRÓLOGO
Este cuadernillo lo inicié el primero de julio del 2020, durante la pandemia del COVID 19, el virus que mutó del CORONAVIRUS, y que la Organización Mundial de la Salud calificó como 19, por su nacimiento en diciembre pasado.
Cumpliendo con las ordenanzas de salud de mi país, guardo el “Quédate en casa” desde hace 90 días, lo cual son dos cuarentenas y media, más lo que falte, considerando que soy un candidato ideal de esta pandemia por tener casi ochenta y cinco años, hipertenso controlado, con un infarto y cardiopatía isquémica.
Lo anterior me hace estar en casa con los míos, en forma satisfactoria, pues el hogar que construí conjuntamente con mi esposa Addy Victoria nos ha permitido tener una vejez tranquila, sin sobresaltos y con bastante armonía, con hijos que no nos olvidan, tres nietos profesionistas y amables, y dos florecitas del jardín de la vida en las cuales vemos la continuación genética de nuestra vida en esta cuarta generación.
El Cuadernillo o tal vez libro constará de 20 poemas en 55 páginas una conclusión pandémica y reflexiva de estos momentos de claustro no conocidos por nuestra generación de los años treinta.
Como este cuadernillo poético está escrito dentro del marco de cautiverio viral, los recuerdos llegan a mi mente y como balazo en el título puse “Sopa de Letras”, para dedicarlo a un amigo que me dio en la Ciudad de México la oportunidad de trabajar con él en sus programas de televisión, con gran audiencia en su momento, como “Nostalgia” – donde recorríamos el mundo musical popular de América mientras yo hacía las semblanzas de los compositores musicales y los poetas cantilenistas–, y “Desayunos con Saldaña”, que eran encuentros mañaneros con escritores, poetas, pintores, cantantes y personajes de la cultura y las Artes.
En Mérida, en la hacienda “Petcanché”, hicimos dos programas en sus portales con invitados como Los Magaña, Eduardo Rosado, Ileana Cortés, Maricarmen Pérez, y montamos un exposición pictórica con obra de Reynaldo Bolio, Manuel Lizama, Patricia García, Victoria Campos, Sergio Cuevas y el que escribe.
También hicimos dos programas en el Salón “Peregrina” de Santa Lucía sobre la Trovadoresca de Yucatán, siendo la anfitriona la cantante Beatriz Eugenia y como acompañantes en esas noches bohemias Pastor Cervera, Maricarmen Pérez, el Lic. Jorge Peniche Peniche, William Gómez Moreno, Enrique “Coki” Navarro, el pianista William Sabido, con la conducción del programa alternada entre Saldaña y el que escribe.
El programa “Sopa de Letras” era de cultura general y análisis político. Jorge Saldaña compartía el micrófono con Arrigo Cohen Anitúa, Eraclio Zepeda, Pablo Dueñas, a quienes acompañé descomponiendo palabras difíciles o raras con sus raíces griegas o latinas y algo de maya, y ahora no recuerdo el nombre de un analizador de náhuatl.
En “Nostalgia”, siempre participé con comentarios sobre el Bolero y música popular, así como comentarios sobre quienes hacen música y los cantilenistas de los mismos. Eran de los programas culturales más vistos en México en la televisión nacional, además de “Sábados con Saldaña , “Anatomías”, “Aquí entre nos” y “El Alternativo”, en esa época evocadoras de los finales de los sesenta, cuando trabajamos en Canal Once, Canal 13 (Imevisión) y Televisa.
Jorge y yo nos conocimos en el Canal 13, cuando yo dirigía el programa “Cámara Trece” sobre el automovilismo de fórmula 1 en México, con Guillermo Rojas, corredor y Presidente de la Asociación de Automovilismo de México, acompañados también de Marco Antonio Garza Valdés y mi maestro de Lucha Enrique Llanes, siendo comentaristas de la disciplina.
Así conocí a Jorge. Nos unieron las diversas actividades que ambos teníamos. Jorge era escritor, poeta, abogado y periodista, además de fino analista político, sin olvidar que era mi hermano masón, y siempre un gran amigo.

Este es un sencillo homenaje para recordar a Jorge Saldaña, que vino a mi mente cuando recordé a William Gómez Moreno, compañero de estudios, de bohemia musical y quién me informó del fallecimiento de Jorge en su pueblo natal de Banderilla en Veracruz.
Adjunto algunas fotografías de Saldaña en Mérida, con Eduardo Rosado, y con “Los Magaña” en el programa “Desayunos con Saldaña”, programa que coordiné en esta ciudad con Los amigos de la trova y Charlas de Café en la Hacienda Petcanché, que la mancha urbana dejó dentro de la ciudad.


Desde el plano astral en que se encuentre Jorge y otros de los citados en este prólogo que ya ocupan una columna en el Eterno Oriente, nuestro saludo, el ósculo de Paz y una triple batería de duelo, por haber dejado huella en su paso por la Fraternidad de la vida.
Hasta la semana entrante. Abur.
Hiram García
DESPERTAR*
No tengo miedo ya…
no me asusta pensar
que mi deber
fue crear una vida.
De mucho sentimiento,
de inconmensurable amor
rica en belleza
y en su sed ardiendo.
Miro adelante,
con ojos encantados
recorro el Universo.
En mí vive un suspiro
soy más libre que el tiempo,
ya he creado la vida
con fuerza sin lamentos
me he nutrido en la gnosis
soy alumno avanzado,
caminando seguro al firmamento.
He vibrado en las auras
de los Grandes Maestros
he despertado al mundo
y he conocido el Verbo.
No tengo miedo ya…
la misión fue cumplida
no me asusta pensar
no te tengo miedo… vida.
*Publicado en la Revista cultural “Flores de Otoño” en su sección “Ventana a la Poesía” del ISSSTE.
CLAVELES QUE ARDEN
Para Addy Victoria
por la conclusión de su libro de poesía
“Tras las Huellas de Cartago”
Dragón de orquídeas negras
el viento de la tarde
se escurre en la esquina
y espera…para cruzar contigo la calle.
Tienes la boca llena
de rosas y claveles que arden.
Compañera del árbol
albañil de la flauta
mujer de colinas y valles,
de pluma, pincel y gubia
tus lienzos son colores del alma.
Lagartos de estaño y rojas leones
abren sus fauces de cáncer
en medio del río…y ríes.
Lengua de fuego dardo de ángel
el viento conduce mi alma
en tus manos de ave.
Lagartos de estaño y rojos leones
vibran al ritmo del Cosmos
y en medio del mar…sueñas
que caminas en tu mundo astral.
Mítica sirena hedónica gama
con materia ibérica
con el alma maya
Tus manos escriben tesoros de plata.






























