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“MACAY”
ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA
Mi participación en la pintura comenzó desde muy pequeño. Me ha permitido visitar galerías de toda índole. El modernismo no es mi fuerte, aunque he hecho obras pictóricas ya en mi adultez con ese tipo de trabajo. En la Ciudad de México expusimos cinco cuadros cada uno de los tres pintores seleccionados para exhibir en el “Polifórum “Siqueiros”, quince obras bajo el tema: “Cuevas, Quintanilla e Hiram”. No creo sean de lo mejor que he hecho, pero fueron parte de mi legado pictórico. En cuanto a poesía, en mi estudio tengo dos obras premiadas estatal y nacionalmente en los juegos Culturales y Deportivos del INAPAM en los que en cinco ocasiones he podido participar con la representación de mi estado natal, Yucatán, trayendo medallas en ambas disciplinas.
Recuerdo en el año de 1954, cuando hice mi servicio militar, que la zona militar estaba en el Museo de Arte Contemporáneo, junto con la pagaduría mayor de Hacienda, locales comerciales, cafetería. El pasaje de la Revolución, entre Catedral y Ateneo, era paradero de camiones y panucherías ambulantes.
El museo Fernando García Ponce es el único museo que se ha dedicado a la promoción y difusión del Arte Moderno, y Contemporáneo en toda la Península de Yucatán.
Este Museo de Arte Contemporáneo anualmente recibe un promedio de 72,000 visitantes, y se distingue por su profunda educación atendiendo al año a más de 22,000 niños en sus instalaciones además de programas especiales, cursos, taller espéciales y visitas guiadas, Adelante compañeros.
La línea conductiva de sus exhibiciones de exponer y documentar las expresiones artísticas producidas desde el Siglo XX hasta las vanguardias y nuevas rutas de expresión.
El MACAY posee 15 salas para exposiciones temporales, dos galerías y cuatro salas permanentes, donde se exhiben las obras de tres grandes figuras de la plástica de Yucatán: Fernando Castro Pacheco, Fernando García Ponce y Gabriel Ramírez Aznar. La superficie actual del Museo es de 3,500 m2, incluyendo los dos espacios interiores: el Jardín Central y el Expoforo. Esta última área permite la exhibición de obras de gran formato gracias a su gran dimensión -capacidad para 500 personas sentadas-, muy acorde con las nuevas tendencias y producciones artísticas.
El MACAY es también el único museo en tener dos producciones originales: el programa de radio “Arte Conexión” y el programa de televisión “La hora cultural Macay”. Además de edita trimestralmente un boletín cultural, con distribución en los cinco continentes.


Durante el Gobierno del General Salvador Alvarado (1916) se convirtió el edificio en Ateneo donde la población tuviera acceso a clases de música, literatura y dibujo, aunque una parte del mismo fue destinada también para menesteres oficiales. Aún hoy se puede leer en la fachada «Ateneo Peninsular», bajo las esculturas de dos figuras femeninas que representan las artes y el progreso.
Con el transcurso del tiempo, esos propósitos fueron desvaneciéndose. El edificio fue transformándose en un heterogéneo conjunto de dependencias que provocaron un deterioro paulatino.
Ante las reiteradas peticiones de la comunidad yucateca para crear un museo dedicado a las Bellas Artes, en 1991 se inicia el proyecto del MACAY, con la coordinación de sectores gubernamentales y de la iniciativa privada.
Con la asesoría técnica y legal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se establecen las pautas para la restauración del inmueble, tarea que se concluyó en 1993, fecha en la que se inicia la primera etapa de la instalación formal del museo.
Para concluir estas líneas, me llena de orgullo, contribuir a la divulgación de las Artes. Aunque en plástica modernista no tuve tanto celo, unas de mis obras caen dentro de esta modalidad (cubismo, impresionismo): “Músicos”, obra que está en el comedor del Ing. Roger Ríos Meneses; “Sueño de Paz y pesadilla de Guerra”, que compró el Gobernador Francisco Luna Kan; “Guitarrista Ciego”, copia de un Picasso, que compró Roger Ruz Navarrete, posteriormente lo vendió al Pagador del Gobierno y se exhibió en su despacho del Ateneo Peninsular.
Mi especialidad era figurativa, paisajista, y obras con mensajes alegóricos. Desde mi juventud trabajé por amistad con Viana Briceño en la galería Ichcanzihó, con Sergio Cuevas Avilés, Rafael De Pau Canto; en Cuba, con George Pérez; en la Ciudad de México, con Zenón Moreno. Con este último trabajamos el Mural de Médicos Residentes del ISSSTE titulado “Del maíz al átomo”, una síntesis de la historia de la medicina en México. Es la única obra muralista en que he dejado huella. Abur.
Fuentes
Museo | Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán MACAY Fernando García Ponce
Edificio | Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán MACAY Fernando García Ponce































