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Minucias bibliográficas

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José Juan Cervera

Desprevenido, un lector comienza a tiritar cuando un libro que describe un periplo entre los polos deja escapar un aire gélido, dando nueva vida a una glaciación rezagada que desprendió una aurora boreal en noche calurosa que cede primacía sin oponer resistencia.

Un diccionario, ruinoso de tantas consultas recibidas, cobra un segundo aire tras injertarle pasajes selectos de las adiciones recientes de la honorable Academia. La decepción nubló sus páginas al recibir apenas un par de vocablos, como ejemplo del ánimo que invadió el remanso de su desarraigo.

Cual viejo pergamino que guarda caracteres inscritos en lengua muerta, el varón de experiencia ajada respira incertidumbre sin hallar un receptor de sus saberes, más honrosos por mostrar la fuerza de un empeño sostenido.

La mirada se multiplica en gratitud cuando acopia deleites en la seducción que guarda el acto de dar noticia de obras con frescura de ayer y solidez de hoy.

Un manuscrito eclosiona con orgullo en la vastedad del desvelo arrastrado al amanecer hasta hundirse en una gaveta que ostenta besos de polvo con lacre de olvido.

Destila su savia un poemario ennoblecido en el rango que combina intuición y agudeza sensitiva. Pero, víctima de trato confuso, sucumbe al embate de traducciones azarosas y distancias que vedan en el tiempo la luz nítida de pueblos extintos.

La penumbra complaciente y el esplendor inesperado propician encuentros íntimos entre el arte y la ciencia de restaurar significados, en resguardo de volúmenes que presiden el rito milenario de fecundar silencios recreando caminos con raíces de humanidad.

Artífices entendimiento claro irrigan el criterio con matices nuevos, al gozo de sumergirlo en el prisma generoso de sus fuentes.

Canto de luz, dicción conmovida en vocablo fresco, fruto de cosecha restaurada en el valle de la percepción engrandecida para proclamar sin reservas la plenitud que conquista.

Sin peldaños visibles ni dobleces, sin atajos ni falsos compartimientos, el impulso lector revela flancos ocultos en puentes que conectan pasajes de conciencia florecida.

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