Microficción (LVI)

By on diciembre 5, 2019

EL POETA

El poeta tecleó algunas palabras casi sin pensar.

Mientras lo hacía, una ráfaga inexplicable brotó de sus dedos.

Quiso, desesperado, someterla y arrojarla al piso, pero la extraña luz lo perseguía como el imán al metal.

Frotó sus manos, pensando que al hacerlo se desharía de aquel hechizo. Sin embargo, todo terminó peor: la luz corrió por todo su cuerpo hasta poseerlo, hasta hacerlo caer al piso sin sentido…

Con la mente iluminada como estaba, se puso en pie y comenzó a escribir los versos más elevados que jamás hubiese concebido…

…Cautivo de esta luz fatal

…Como sombra calcinante

…Como herida mortal

…Pesadilla o realidad alucinante.

                                                         JORGE PACHECO ZAVALA

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