Lo que no sabías de Eligio Ancona – II

By on enero 22, 2021

II

CÓMO SE GESTA UN ERROR HISTÓRICO

Mientras don Eligio vivió no existía ninguna duda, sus biógrafos consignaban su fecha de nacimiento como el 1° de diciembre de 1836.

Es esta la fecha que aparece en “Los Contemporáneos, datos para la biografía de algunos mexicanos distinguidos en las ciencias, en las letras y en las artes”, de Francisco Sosa (1884), en donde se consigna en la página 63 del tomo I: “Nació en la ciudad de Mérida, capital del Estado de Yucatán, el día 1° de diciembre de 1836”. Sosa señala que conocía de cerca Don Eligio y eran amigos, lo que nos permite intuir que los datos los aportó el mismo biografiado.

Manuel Heredia Argüelles, editor de la Historia de Yucatán de Eligio Ancona, elige en 1889 la biografía del autor escrita y publicada en la capital de la República por Francisco Sosa, en 1881, como prólogo a dicha enciclopedia “tanto porque la encuentro sobria, cuanto porque la juzgo escrita con la mayor imparcialidad”. Aparece nuevamente la fecha de 1836.

Se entiende que, de haber habido algún error en lo asentado en su biografía, el mismo biografiado hubiera efectuado a su vez alguna corrección en sus múltiples participaciones periodísticas o literarias. No lo hizo porque, siendo Sosa y Heredia amigos personales suyos, lo conocían bien y no había nada que corregir.

Años después, con motivo del infausto deceso de Ancona, los periódicos locales y nacionales dieron la noticia de que el 3 de abril de 1893 había fallecido cumpliendo con su deber como Magistrado de la Suprema Corte de Justicia, lo que sirvió para que se hiciera un repaso de su biografía, aunque no en todos los casos.

La Revista de Mérida del 4 de abril de 1893 consignaba:

Yucatán de duelo. El telégrafo anunció ayer el fallecimiento del Sr. Eligio Ancona acaecido en la Capital mexicana, sin dar más pormenores del infausto suceso. El Estado ha perdido á uno de sus más ilustres hijos, la literatura nacional á uno de sus más prominentes representantes, y la sociedad á un miembro modelo de honradez, caballerosidad y modestia. Por eso la noticia que hoy consignamos al correr de la pluma, ha llenado de profunda y justa pena á todos los que amamos las glorias de la patria, á los que tuvimos la satisfacción de oír de sus labios frases siempre llenas de sabiduría, de sinceridad y benevolencia. Las cualidades características del notable autor de la segunda “Historia de Yucatán” eran la muestra y la de no imponer a nadie sus ideas y opiniones, cualidades propias del hombre de verdadero mérito. Como literato, D. Eligio ha figurado en primera línea entre nosotros en el periodismo y la novela, habiendo tenido el honor de haber sido reproducidas en varios idiomas, y de que los ecos de su pluma de escritor político se conserven aún con interés hasta por aquellos que profesan ideas opuestas á las del finado. Liberal por convicción, sus escritos se encaminaban al progreso é ilustración del pueblo. También en la tribuna y el teatro, D. Eligio ha dejado huellas imperecederas por su buen gusto y por su caudal de doctrina literaria, habiendo obtenido expontáneas (sic) ovaciones en la comedia, especialmente […]”

Desgraciadamente, el mal estado en que se encontraba el periódico consultado no permitió continuar la lectura de la nota.

En El Eco del Comercio del 4 de abril de 1893 se consigna la misma noticia en palabras de similar elocuencia, y el 8 de abril en este mismo periódico, Manuel Sales Cepeda hace una sucinta biografía de Ancona: “Ancona vio la luz primera el 1° de diciembre de 1836…”

Lázaro Pavía (1893) en la página 50 de su libro Apuntes biográficos de los miembros más distinguidos del Poder Judicial de la República Mexicana asienta: “Nació el Sr. Ancona en la ciudad de Mérida, el día 1° de diciembre de 1836, y fueron sus padres D. Antonio Ancona y Dña. Fernanda Castillo”.

Otros autores posteriores pero contemporáneos a don Eligio, consignaban la misma fecha del primero de diciembre de 1836. Es el caso de Gustavo Martínez Alomía (1906) en Historiadores de Yucatán, en el capítulo XXXV, página 232, en que se refiere a Ancona. Rodolfo Menéndez de la Peña, como prologuista de esta obra, opinaba del autor: “El Sr. Martínez Alomía, hombre de avanzadas ideas, posee un criterio recto e imparcial; para él no habrá colores políticos ni religiosos y con la misma severidad juzgará, por ejemplo, á D. Eligio Ancona que al Sr. Obispo Carrillo y Ancona…”:

De igual forma se mostraba confiado y satisfecho Don Carlos R. Menéndez González con lo reseñado por Martínez Alomía en el libro señalado, debido a que pudo conocer la biblioteca que en Campeche tenía este autor “en la cual no falta un solo libro, folleto o periódico que se hubiese publicado en Yucatán y Campeche, desde la dominación española hasta nuestros días” (Martínez Alomía, 1906). Con su firma, Carlos R. Menéndez daba su aval al contenido del libro de Martínez Alomía en 1906.

El libro Elementos de Historia de Yucatán, de Manuel Castilla, que servía como texto en las escuelas de nuestro estado y del cual se publicaron seis ediciones, de 1918 a 1945, consignaba el 1° de diciembre de 1836 como la fecha de nacimiento de don Eligio.

¿Cuándo y cómo se cambió esta fecha y comenzó a aparecer que el natalicio de don Eligio fue el 30 de noviembre de 1935?

El error parece haber comenzado en 1926 con la aparición de tomo II de la enciclopedia A través de las centurias, de José Mará Valdés Acosta, pues en la página 49 de dicho tomo asienta la descendencia de Don Antonio María de Ancona y Cárdenas con la siguiente cronología 1) José Anacleto, 2) José Eligio (sic) n. el 30 de noviembre, 1835, b. el sábado 5 de diciembre; madrina, doña Antonia de Ancona, 3) Manuela Damiana Ramona Nonata, n. el 27 de septiembre de 1838, b. el lunes 1° de octubre; la apadrinó, el Presbítero don Manuel Antonio de Cárdenas. 4) Gabino Gerardo, n. el 18 de febrero, 1842; b. el domingo 27; lo apadrinaron don José María Meneses y doña Dolores Castillo. 5) Lorenzo María Victoriano, n. el 4 de septiembre, 1844, b. el lunes 9 de septiembre; padrinos, don Antonio del Castillo y Echavarría y doña María Jesús Castillo. 6) María Antonia, quien casó con don Santiago Meneses y Castillo.

Demostraremos que esta cronología de descendencia contiene errores graves, por lo que A través de las centurias resulta una fuente poco confiable. Para comenzar esta demostración de fiabilidad encontramos que en el tercer tomo de la misma enciclopedia de Valdés Acosta, Jorge Ignacio Rubio Mañé le asigna un apéndice de 38 páginas de aclaraciones, correcciones y adiciones; este tercer tomo fue publicado en 1931, cuando ya había fallecido Valdés Acosta. Asimismo, este autor acepta y consigna al final de cada uno de sus tres tomos las correspondientes erratas. Y señala en las primeras páginas de su obra: “No creemos haber hecho una obra sin errores ni defectos, a pesar del detenido estudio para evitarlos. La presente, dada su naturaleza, ha de tenerlos” (Valdés, 1926).

Como dato a considerar como futura referencia se señala que Valdés Acosta fue socio de la Liga de Acción Social, como lo señala el Patronato Pro Historia Peninsular en su página de internet.

Hasta ahí, no ha pasado nada. Los errores de Valdés Acosta no habían influido de manera alguna en quienes escribían acerca de Don Eligio.

Oscar A. García Solana

Continuará la próxima semana…

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