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La saga fílmica de James Bond (iv)

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Si bien todas las películas de la saga de James Bond han recuperado ampliamente su inversión, siendo muy rentables, su productor Albert R. Broccoli estaba consciente de que los tremendos éxitos económicos desde “Moonraker” – con su monstruosa recaudación de 210 mil millones de dólares –, seguida de “For your eyes only” – con 195 millones – y “Octopussy” – con 187 millones–, tuvieron un significativo descenso con “A View to a Kill”, la última película protagonizada por Roger Moore, que alcanzó la cifra de 152 millones.

Convencido de que era el momento adecuado para un cambio, dejó de lado a Moore, quien de todas maneras ya no quería seguir interpretando a Bond, para iniciar la búsqueda de otro actor que lo encarnara, con todo el riesgo que esto implicaba.

Pierce Brosnan fue el elegido, incluso firmó su contrato, pero por disputas legales con una serie de TV, debió declinar de esta oportunidad.

Finalmente, Eon Pictures anunció al inglés Timothy Dalton como el cuarto actor en dar vida al intrépido agente británico 007. De 1968 a 1985, Dalton sumaba participación en 12 películas, siendo la más reciente “El Doctor y los Demonios” (1985), su primer rol protagónico; antes, en “El solitario de Chanel”, fue coprotagonista junto a Rutger Hauer y Maria-France Pisier. Curiosamente, Tumothy participó en 1980 en “Flash Gordon” de Mike Hodges, como el Príncipe Barin. Nadie lo sabía entonces, pero su etapa sería breve, pero muy influyente, ya que ofreció una versión más oscura, seria y fiel a las novelas originales de Ian Fleming.

Michael G. Wilson, hijastro de Albert R. Broccoli, había fungido como productor ejecutivo de “Octopussy”, “For your eyes only” y “Moonraker”, y aceptó ser productor de la última cinta protagonizada por Roger Moore: “A View to a Kill”. Cuando este rechazó retornar como el agente 007, dudó en aceptar mantenerse en dicha posición con otro actor en dicho rol. Albert R. Broccoli le hizo ver que el imán de taquilla era el personaje, no los actores, además de sumar a su hija Barbara Broccoli como coproductora. John Glen repetía en la dirección por cuarta ocasión, al contar con toda la confianza de Broccoli.

Robert Brown repitió como M, jefe del M16 y superior directo de Bond; Desmond Llewelyn como Q, encargado del departamento de tecnología y triquiñuelas del M16. Hubo varios cambios en otros personajes recurrentes; por ejemplo, Lois Maxwell, quien contaba ya con 60 años, fue sustituida en el papel de la señorita Moneypenny por Caroline Bliss; el agente de la CIA y colega de Bond, Felix Leiter, fue interpretado por el actor estadounidense John Terry, quien años después sería uno de los protagonistas de la serie “Lost”.

“The Living Daylights” (1987) presentó a un Bond más frío, profesional y emocionalmente contenido, alejándose del tono más ligero y humorístico de la anterior etapa con Roger Moore. Dalton imprimió una actuación más cercana al Bond literario: serio, intenso y emocionalmente complejo. Los realizadores quitaron o evitaron filmar humor o trucos extravagantes, a excepción de los presentados como tradición en el taller de Q, además de mayor realismo en la violencia y en las consecuencias. Varios fanáticos de esta saga creen que esta y la siguiente película con Dalton estuvieron adelantadas a su tiempo, con lo que concuerdo totalmente. Siendo fan de Roger Moore, ver esta nueva aventura me hizo pensar cómo se vería ese Bond en este universo. Timothy Dalton era el actor adecuado para iniciar la nueva etapa y realizó un trabajo impecable.

Las actuaciones de Timothy Dalton como James Bond fueron consideradas demasiado serias para el público de finales de los ochenta. Hoy muchos seguidores la consideran adelantadas a su tiempo, ya que anticiparon el tono más realista que décadas después popularizaría Daniel Craig.

Esta es una gran película, de notable calidad. Se notan los 40 millones de dólares de inversión para su realización con locaciones en Tangier, Marruecos, Gibraltar, California, Austria, Viena, Inglaterra y los Pinewood Studios de Londres. Recaudó a nivel global 191 millones de dólares, un sólido éxito comercial que recuperó casi cinco veces su presupuesto, sin alcanzar la cima de dos de Roger Moore, pero demostrando que las audiencias aceptaban a Dalton como Bond.

Dalton aceptó protagonizar dos producciones: “Hawks” (1988) y “Brenda Starr” (1989), antes de retornar como el agente 007 en “Licencia para Matar”, donde continuó con ese enfoque más dramático y psicológico, en una historia donde Bond actúa casi como un agente rebelde en una misión de venganza personal que recorre escenarios en Key West, Florida; los Estudios Churubusco de la Ciudad de México; Isla Mujeres, Cancún, Veracruz, Mexicali, Acapulco, Toluca y la Ciudad de México. Dato curioso: fue la primera película de la saga en no ser grabada en los clásicos Pinewood Studios de Londres. Esta es una de las entregas más oscuras y violentas de la saga y, por lo tanto, muy controvertida. Con el paso de los años ganó el estatus de culto.

En esta producción de 32 millones, Desmond Llewelyn como Q, tiene una de sus participaciones más activas de toda la saga, al solidarizarse con Bond y acompañarlo en la aventura. También sería la última participación de Robert Brown como M. Caroline Bliss repite como la señorita Moneypenny, aunque sería su última ocasión. Felix Leiter, el agente de la CIA, esta vez estuvo encarnado por David Hedison, quien ya lo había interpretado en “Live and let die”. El villano Franz Sánchez, un narco realmente intimidante, a quien da vida Robert Davi, era protegido por el psicópata Darío, interpretado por un jovencito Benicio del Toro. La chica Bond es la piloto Pam Bouvier (Carey Lowell) y la tentación es Lupe Lamora (Talisa Soto).

La recaudación mundial fue de 156 millones de dólares, que significaba un éxito comercial de una saga que se mantenía como rentable, pero con un considerable bajón en relación a la anterior.

Tras 26 años de labor y 12 temas, John Barry, el autor de la música de las películas de James Bond, dejó esta responsabilidad en Michael Kamen.

Timothy Dalton dio vida a un James Bond que continuó seduciendo a las mujeres más hermosas, tanto a las letales como a las aliadas, siendo también uno de los agentes 007 más brutales y violentos de todos.

La presencia de Timothy Dalton como James Bond estaba encaminada a una tercera película, pero surgieron problemas legales entre Eon Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer, retrasando la producción de nuevas películas a inicios de la década de los 90. Cuando la situación se resolvió, Dalton trabajaba en varias producciones como “The Rocketeer” (1991) y ya no quiso retornar a la franquicia.

Si eres fan del personaje, sé que disfrutarás mucho estos dos filmes. La verdad, Timothy hace un trabajo increíble en ambas historias, sobre todo la segunda es brutal, pero también sensual, y las dos llenas de acción.

YouTube Video

https://www.youtube.com/watch?v=MY3KQyq3GTg

RICARDO PAT

riczeppelin@gmail.com

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