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Rita Cetina Gutiérrez
¡Patria, salud! En tu brillante cielo
al fin la estrella del saber cintila,
pasó la nube de siniestra sombra
que tu horizonte mágico cubría.
En raudales de luz la Ciencia hermosa
tu sendero feliz hoy ilumina
y en la historia, la mano del Progreso
una página de oro abre a tu dicha.
¿Lo veis? La juventud que ayer inerte,
sin fe, sin esperanza discurría,
hoy sonriendo levanta la cabeza
y la luz del saber su alma acaricia.
De la Escuela al umbral, con paso firme,
su inquebrantable voluntad la guía,
y amando de la gloria los laureles,
a los estudios su afanar dedica.
¿Lo veis? La juventud entusiasmada
en las hojas sublimes y benditas
del libro de la Ciencia, ansiosa busca
la luz de la Verdad esclarecida.
Y en el fulgor la ve de las estrellas,
en las flores de esencias exquisitas,
en la aurora que cambia la honda noche
del polo helado en refulgente día.
En el iris, tesoro de belleza,
en el plácido soplo de la brisa,
de las canoras aves en los trinos,
en el río que suave se desliza.
Nada se oculta a su mirada ansiosa;
las causas de las cosas escudriña
y al férvido calor de las ideas
piensa, razona, observa y analiza.
¡Gallarda juventud! ¡Siempre adelante!
De la ciencia la lámpara divina
no dejes apagar, ni al cierzo crudo
del Mal en tu alma noble des cabida.
De ti la patria su ventura espera;
en ti sus esperanzas tiene fijas:
tú puedes colocarla en el catálogo
de las naciones prósperas y ricas.
¡Yucatán! En la historia del Progreso
hoy un nombre la Escuela te conquista;
y ese nombre querido y adorado
grabaremos con letras diamantinas.
Menéndez de la Peña, Rodolfo. Boceto biográfico. Magisterio yucateco. Rita Cetina Gutiérrez 1846–1908. Mérida, Imprenta Gamboa Guzmán, 1909, pp. 33-34.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























