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Carlos Moreno Medina
El viernes pasado asistimos al confortable teatro del Seguro Social con el objeto de ver la representación del grupo de alumnos del Curso de Arte Dramático, el cual pertenece a dicho Centro de Seguridad Social. Conforme a los programas publicados, se presentaron tres obras breves –su duración fue de veinte minutos poco más o menos–, de los dramaturgos Emilio Carballido, Jorge A. Villaseñor y de Stuart y Lavergue; dichas obras fueron Auto de la triple porfía, El boticario y Sumergidos.
En el Auto de la triple porfía actuaron los alumnos Manuel Ruiz, Beatriz Pedrero, Mario Quijano, Gloria Durán, Manuel Romero y Wildo Valencia. La obra fue presentada con decoro y conciencia artística y responsable; el decorado causó una agradable impresión por el buen gusto con que fue realizado.
El boticario, que es una graciosa farsa que se desarrolla en una pequeña población provinciana de México y que contiene chispazos de picardía popular, fue presentada por Luis Ortiz, el cual ya tiene experiencia teatral, y por Daysie Hidalgo. Ortiz logró sacar partido al sentido humorístico de la obra, haciendo reír al público ante las situaciones humorísticas; Daysie Hidalgo estuvo a tono con el papel a ella encomendado.
Sumergidos es un drama que, a nuestro modo de ver, resultó una prueba muy fuerte para los alumnos del curso dramático; sin embargo, salieron bastante airosamente de tan difícil prueba, pudiendo, en ciertos momentos, dar una idea al público del dramatismo de la obra. Actuaron en ella Manolo Herrera, Francisco J. Aguilar, Wildo Valencia, Mario Quijano, Manuel Ruiz y Jorge Medina.
No hay que olvidar que se trata de la primera representación que ante el público hacen estos alumnos del curso dramático del Centro de Seguridad Social para el Bienestar Familiar, y entender, por tanto, que se trata de un grupo el cual sólo hace dos o tres meses comenzó sus conocimientos acerca de lo que es el arte del teatro. Por tanto, son loables los adelantos adquiridos en tan corto tiempo, así como su buena voluntad y los esfuerzos desarrollados. Cabe también felicitar por su encomiable labor a los representantes del Patronato: Licenciado Alfredo Cámara Mendoza, delegado administrativo; Señor Guido Espadas Medina, director del Centro de Seguridad Social para el bienestar familiar, respectivamente, y al licenciado Alberto Cervera Espejo, orientador de arte dramático.
Diario del Sureste. Mérida, año XXXII, 28 de julio de 1963, p. 3.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]


























