Emma Elena Valdelamar

By on mayo 3, 2024

Cultura

“COMPOSITORA MEXICANA DE BOLEROS”

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA

Emma Elena Valdelamar Casarín (27 de mayo de 1925 – 23 de diciembre de 2012) fue una compositora mexicana de boleros y canciones románticas. Fue autora de temas populares internacionalmente conocidos, como “Mucho corazón” y “Cheque en blanco”, entre otros.

No puedo decir que la conocí en el Distrito Federal, pues fue ella la que me conoció a mí siendo un niño en la colonia “Estrella”, cercana a la Villa de Guadalupe, a más de la mitad de los años 30. Emma Elena en la XEW, “La voz de América Latina desde México”, hizo amistad con mis padres e inició su asistencia los sábados bohemios en casa, llenos de canto y poesía, lograron en ese hogar mi inicio al verso y a la música. Emma Elena, Consuelito Velázquez, Don Abel Domínguez, Tránsito Conde, Wello Rivas y otros artistas se daban cita para un solaz musical y poético sabatino.

Emma Elena Valdelamar, autora de “Mil besos”, en una de sus presentaciones.

Compuso su primera canción (“Te olvidé”) mientras estudiaba la secundaria; sin embargo, esta actividad artística no era del agrado de su madre. Sus aptitudes y pasión por el arte le trajeron diferencias con su madre, quien no compartía la idea de que su hija fuera artista o cantante; afortunadamente contó con el apoyo incondicional de su padre, detalle que agradeció toda su vida y recordó con mucho cariño.

¿Cómo era México en los años cuarenta en que Ema Elena creció? Los efectos de la Segunda Guerra Mundial fueron en gran medida positivos para México, a diferencia de lo ocurrido en la mayoría de las naciones involucradas. El producto interno bruto creció 10 por ciento, aumentaron las exportaciones y la inversión en infraestructura (México en la Segunda…, s/f). Se fundó el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), también se impulsó la industrialización y, por iniciativa del presidente Miguel Alemán, se reformó el artículo 115 constitucional para reconocer el derecho de la mujer al voto en las elecciones municipales.

En el cine destacaron Luis Buñuel, Emilio “el indio” Fernández, Dolores del Río y María Félix; en la comedia, Cantinflas y Tin Tan; en la pintura, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Frida Kahlo Estaban en boga compositores como Agustín Lara, Ignacio Fernández Esperón Tata Nacho, José Sabre Marroquín, Mario Talavera y Federico Baena. En ese ambiente masculino, Ema Elena a sus 17 años se abrió camino y comenzó a cantar canciones propias en programas radiofónicos de la XEB, XEQ y XEW (Ema Elena Valdelamar Casarín s/f). Su papá le había ayudado a registrar sus canciones y fue a la RCA Víctor a probar suerte.

Etapa de Emma Elena en el Distrito Federal, en la XEW. Sus composiciones ocuparon el primer lugar de las preferencias del público.

Me recibió un señor que dijo que ya se iba y me preguntó qué quería. “¿Qué trae bajo el brazo?” Le contesté que unas canciones y que ojalá pudiera oír una o dos, para que me dijera si servían, si no para dejar de hacer esto.

“¿De quién son?”, me preguntó. “Son mías”, respondí.

“Ah, son de una mujer, ¡entonces no sirven!”, dijo, y me enojé. Le pregunté: “¿Qué, usted es hijo de hombre?” Me contestó que yo lo estaba insultando. Esa persona estaba casada con Chelo Velázquez “[a compositora Consuelo Velázquez” Se trataba de Mariano Rivera Conde, muy bueno en lo suyo, en eso de escoger canciones. Era peleonero, pero yo también era gallo. Me mandó al cuerno. Después compuse “Mil besos”. Mi papá me dijo que iba a haber un concurso de canciones y que convenía enviar esa nueva canción. Así lo hice; la registraron con el número 96. Ganó el primer lugar. Yo le había puesto “Te seguiré amando”, pero la gente la pedía como “Mil besos”.  

Rivera Conde me llamó por teléfono, que porque tal vez Benny Moré me iba a grabar “Mucho corazón”. Puse una condición: estar presente en la grabación. Se molestó y le argumenté que era para que no me cambiaran la melodía ni la letra. Y que no. ¡Pues no me la grabe, y me voy! Me colgó. Al rato me volvió a llamar. “¿Ya lo pensó bien?”, preguntó. Le repetí mi condición. A los dos días volvió a llamar y dijo que me esperaba al día siguiente, a las 10 y media de la mañana. Fue un exitazo y se hizo internacional.

Emma Elena, en su primera comunión, autora de “Mil Besos” y muchos boleros que se siguen cantando.

Recuerdo a Emma Elena Valdelamar Casarín y a Consuelo Velázquez tocando en el piano que afinaba semanalmente Don Tránsito Conde Alcalá, quien nunca se perdía una noche de artistas en la casa de Acerina.

Recuerdo también a mi maestra de piano Guadalupe Rey, a Don Abel Domínguez, a sus hijos Ramiro y Gustavo, que me enseñaron las notas en una pequeña marimba; a Serafina, la más joven, que me enseñó a leer a los cuatro años, y a tantos compañeros de mi padre en la XEW, como Wello Rivas y Luis G. Tamayo, que tenían sus programas en sus estudios “Azul y Plata” en las calles de Ayuntamiento.

Como colofón, diré que la casa de Acerina 96, en la Col. Estrella, cuando mis padres se trasladaron a Monterrey, la adquirió Emma Elena. 40 años después, viajé a México, quise recordar mi antigua casa y la visité. Me abrió la hija de Emma Elena y con razón no me dejó pasar, pero visité a mis amigos de la cuadra que aún vivían en la colonia.

Abur.

Fuentes

https://es.wikipedia.org/wiki/Ema_Elena_Valdelamar

https://revista.correodelmaestro.com/publico/html5042017/capitulo6/creadoras_del_bolero.html

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