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Aurelio Velázquez
Desde lejos contemplas mi silueta
que se pierde en las sombras del camino,
y en tu lánguido adiós hay un divino
venero de emoción para el poeta.
Eclosiona en el ánima indiscreta
la palabra melódica de un trino,
mientras enflora tu candor latino
una consagración en la glorieta.
Siento un desgarramiento de la vida
cada tarde en la dulce despedida
con que halagas mi anhelo de beduino,
mas suavizan la pena tus piadosas
miradas que me tornan luminosas
las neuróticas sombras del camino.
El Popular. Diario Informativo de la Tarde. Mérida, año I, núm. 19, 7 de noviembre de 1921, p. 2.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]




























