El Humorismo en Yucatán (XXX)

By on enero 17, 2019

Humorismo_1

XIII

Continuación…

CARLOS R. MENÉNDEZ – Periodista destacado que por más de medio siglo impuso su garra de notable organizador y luchador denodado en los cotidianos “La Revista de Mérida”, “La Revista de Yucatán” y “Diario de Yucatán”, sobreponiéndose a las agresiones del caciquismo. Fue poeta inspirado, lírico y humorístico. Ejemplo de sátira política es su poema siguiente, de fuerte sabor de crítica política.

Un diario ministerial

por observación que ha hecho

asegura muy formal

que el pueblo está satisfecho

del gobierno general.

Exacta es la observación

(de la verdad no me aparto)

pero encuentro atenuación,

pues no es satisfecho, es harto,

lo que está y con razón.

Engalanamos esta modesta obra con dos producciones que uno de los mayores valores intelectuales, del Yucatán de la primera mitad de esta centuria: el doctor Luis Peniche Vallado. Sus dos vocaciones básicas, la Medicina y el Magisterio, las desarrolló con brillantez de modo que, respecto a la primera, a más de servir al público en su consultorio de la calle 59 (especialista en enfermedades venéreas) ejerció con eficacia cargos importantes tales como la Dirección del Hospital O’Horán, la Dirección de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yucatán. En cuanto a su vocación de maestro, fue director fundador de la Secundaria “Agustín Vadillo Cicero”, profesor de Gramática de la misma y de la Escuela Preparatoria de la Universidad de Yucatán (dónde fue nuestro maestro) Secretario de la mencionada Universidad y Jefe del Departamento de Educación Pública.

Siendo estudiante de Medicina, produjo las dos hermosas poesías de sabor humorístico que reproducimos a continuación; también produjo numerosos poemas líricos y festivos pero –de espíritu modesto y recatado– no quiso nunca darlos a la publicidad.

A LA VULVA

¡Oh vulva misteriosa,

nicho augusto de Falo!

Entrada al paraíso

destinada al regalo

del Dios del escarceo

nocturno vaginal;

posada do descansa

de sus arduas labores

el héroe introductor

de los embajadores,

que fecundar pretenden

el huevo maternal.

Entrada del santuario

do el ministro del culto

consuma el sacrificio

desgarrador oculto

de indiscretas miradas

que pueden profanar.

Salida que el humano

persigue con anhelo

buscando el aire puro,

la clara luz del cielo,

huyendo de las sombras

que lo hacen vegetar.

Estuche blando y suave,

como de terciopelo,

para guardar del aire

el mágico escalpelo,

que sabiamente opera

el vientre femenil.

Te acarician las lenguas

de viejos lujuriosos

que en éxtasis profundos

platónico–amorosos

saciar así pretenden

su impotencia senil.

Te persiguen los falos

en erección magnífica

cual sátiros lascivos

ante visión mirífica,

y de ellos, complaciente,

te dejas perforar.

La niña casta y pura

tu contacto presiente

y en el misterio augusto

de la noche silente

ofrece a tus caricias

su cresta vaginal.

Oh misteriosa Vulva.

¡Oh cálida posada

que abriga al peregrino

errante y sin morada!

¡Tabernáculo augusto,

noble altar del amor!

No temas que se agoten

los Falos erectores,

no temas que se agoten…

pues hay consoladores

que pueden reemplazarles

hurgando sin dolor.

AL FALO

¡Salve potente FALO!

¡Deidad entre deidades!

¡Buceador incansable

de antros y oquedades!

Ariete formidable,

poderoso cincel

que grabas en el mármol

viviente los contornos

de los que con el tiempo

a vaginales hornos

airoso y formidable

te llevarán también.

¡Perforador de vulvas

aún no perforadas!

¡Talador de vaginas

monstruosas y olvidadas!

Sin miedo a los obstáculos

que te opondrán, tal vez,

avanzas formidable,

con estentóreo acento

pidiendo vía libre

destrozando ¡Oh portento!

lo que a tu paso hallares

de arcaica rigidez.

Bloqueador que envidiaran

los howitzer teutones,

arroja las granadas

por miles de millones

sin nadie que a tu empuje

se atreva a resistir.

Cuando aquel nuevo Kaiser,

pone sitio a una plaza,

arrasa al enemigo,

a Poincaré rebasa,

seguro y silencioso

por vaginal océano,

profundo y escabroso,

que convierte a la postre

en hórrido volcán.

¡Salve potente falo

deidad entre deidades!

Perforador augusto

de las virginidades;

no interrumpas tu obra,

prosigue con tesón;

no tengas miedo al coco (1)

tu traidor enemigo,

que busca en tus moradas,

amparo al desabrigo,

para él. ¡Oh noble falo!

se ha inventado el condón.

(1) El terrible gonococo

 

Presentamos a continuación algunas producciones del autor de esta obra, Conrado Menéndez Díaz.

En una grave reunión

se acusaba a un asociado

por cierto error o pecado

que ameritaba sanción,

incluso ser expulsado.

El caso está a discusión,

dijo con seria expresión

el presidente nombrado

¿Se le excusa al inculpado,

que afirma en tono sentido

encontrarse arrepentido?

Y todos los asociados

gritaron alborozados:

Sí, señor, es excusado.

 

AMOR MESTICERO

Quien se coge a una mestiza

sin obstáculos tropieza

porque la naturaleza

le hizo la natura lisa;

por eso la longaniza

se desliza con presteza

sin peligro de encontrar

a la entrada una crin dura

que produzca rozadura

antes de a la jaula entrar.

 

“PELA NAH EN CHUBURNA”

Anselmo Nah, peluquero

del pueblo de Chuburná,

ha fijado este letrero

que a muchos sorprenderá

y que a mí me suena feo

en cada vez que lo leo:

Por muy escaso dinero

gustoso le pela Nah.

Conrado Menéndez Díaz

Continuará la próxima semana…

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