Días de Guardar

By on septiembre 17, 2020

Acuse de Recibo

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA

Agradezco al colectivo de la Editorial, Club de Escritores, Taller Literario, Alquimia Literaria en el Grupo Literario Cultural: “Voz de Tinta”, bajo la dirección del escritor Jorge Pacheco Zavala –quién también es colaborador en el Diario del Sureste con su columna de “Microficción” que ya pasó del medio centenar de cuentos cortos con gran maestría.

Durante esta distancia sana y quédate en casa llegó a visitarme para entregarme el nuevo libro de su editorial: “Días de Guardar”, en el cual da a conocer los trabajos de algunos de los miembros de su “Alquimia Literaria” con quienes he pasado gratos momentos de aprendizaje y acercamiento cultural; esta nueva generación de escritores y poetas, con los que he aprendido que ya no se usa el papel, el lápiz y el libro, sino nuevas manifestaciones electrónicas que sustituyen todo con un teléfono e internet al mismo tiempo y que yo no puedo manejar por disminución visual, pero con mi agudo oído, y aunque con algunas neuronas anquilosadas, me esfuerzo por actualizarme y memorizar mis antecedentes culturales, intentando pasar inadvertido en esta nueva ola de jóvenes de letras y avances tecnológicos.

Es un libro bien pensado y seleccionado en su contenido, con un prólogo ad hoc a los trabajos del conjunto de escritores. La portada es un bello diseño en claroscuro con una mascarilla en cara perdida en una bruma nebulosa.

El libro abre con la poesía de Annabella Aragón Mendoza, Tuxtleca culta que ahora radica en Mérida, quien además posee una bella dicción y declama espléndidamente. Le auguro una producción vasta como su capacidad creadora. Sus poemas “Digan que sí”, “Tristeza” y “Circunstancia” dan prueba de ello.

Mis felicitaciones a cada uno de estos nuevos escritores por esta edición, y al escritor Jorge Pacheco Zavala por su vocación de enseñanza, así como su cuidado editorial con que logra la pulcritud. Es un buen libro en contenido y obra.

Un abrazo virtual acompañado de la satisfacción a leer a mis compañeros de pluma: Annabella Aragón; Ana Cristina Pacheco; Aurora Castillo; Martín Ruiz; María Magdalena Balcazar; Joaquín García Bolio; Sanry Tersa Marrufo; Diana N. Suárez; Saúl Martín Tuyub; Flor Janet Valdez; Mayra González Solís; Lorena Bargas Caporeli; Aline Pérez; y Pablo Canto Maldonado; trabajadores en la carrera de las letras, unidos por “Voz de Tinta”.

Insisto en señalar que Jorge Pacheco Zavala tiene en estos momentos un staff de jóvenes promesas como novelistas, poetas, ensayistas y especialistas en cuento corto. Muy meritoria la conjunción de este equipo que, sin dejar de guardar distancias sanas, recitar y leer con cubre bocas, lavarse las manos y desde casa, ha dejado huella en una edición poética literaria, en tiempos de pandemia viral.

El lector descubrirá, entretejido en las anécdotas y la dócil pluma de estos autores y autoras, un denominador común: la pandemia del Covid 19.

Los “Días de Guardar” representan esa acechanza de un enemigo despiadado. Para exorcizarlo, harán desfilar toda clase de malabares narrativos y poéticos. Son quince puntos de vista, tan particulares como su propia voz, en torno a una incertidumbre que aún permea el ambiente.

Textos que van del realismo, hasta la ficción, sin dejar de lado la metáfora poética, que se revela a veces inhumana y otras empática con la vida.

“Bienvenidos al lugar secreto de quien concibe y recrea realidades alternas…”

Con estas palabras el escritor Jorge Pacheco Zavala, director de la Editorial “Voz de Tinta”, sintetiza el contenido del libro de este grupo de 15 escritores del taller “Alquimia Literaria”, parte del Club de Escritores de “Voz de Tinta”, en su nueva producción antológica-literaria

“Días de Guardar” consolida el trabajo de estudio literario de un año, demostrando que la sana distancia y el quédate en casa han dado un fruto cultural que mi compañera de vida –por mi carencia visual– me ha leído, para solaz de ambos, permitiéndome hablarle de algunos de los compañeros de pluma de ese taller literario al que asistía con frecuencia como invitado, participando en sus inquietudes literarias. Con su afecto y talento me hacían pasar gratos momentos mientras su director, que es un magnífico didacta, desempolvaba mi visión literaria, permitiendo actualizarme con una juventud que nos da aliento a los viejos para creer que son ellos los poetas y ensayistas del hoy, como lo fuimos nosotros en la APEY –Asociación Periodística Estudiantil Yucateca– como una generación trascendente comprometida con Yucatán hace setenta años.

Ahora necesitamos aprender de esta nueva transformación que ha creado un nuevo libro, cual semilla que, al cultivarla, creció, y de sus ramas cada hoja transformó en hojas escritas, convirtiéndose para algunos de ellos en su primer libro, fruto de su empeño.

Adelante, compañeros del Club de Escritores de “Voz de Tinta”.

AHGA.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.