Consulta Nacional

By on abril 15, 2022

Editorial

El pasado domingo diez de abril, por mandato constitucional, a partir de una propuesta de la Presidencia de la República, tuvo lugar en el país una acción política inédita en nuestro sistema de gobierno nacional.

La consulta dominical a todos los ciudadanos fue en el sentido de responder a una sola pregunta, un único cuestionamiento relacionado con el sistema gubernamental vigente desde hace muchos decenios, después del proceso formativo democrático que atravesó por la Independencia, la Reforma y la Revolución Social.

Nuestra evolución como país ha sido marcada primero por las decisiones de élites económicas, gobiernos extranjeros hegemónicos, y prevalencia temporal de grupúsculos políticos ahora sepultados por hechos históricos precedentes.

La democracia, por definición, es el gobierno del pueblo y para el pueblo. Hablamos del pueblo organizado, porque también han existido grupos elitistas con poder de convocatoria que temporalmente se han hecho del poder.

El siglo anterior fue para los mexicanos el crisol de voluntades de donde ha surgido este país al que aún no podríamos calificar de pleno en cuanto a su eficiencia integradora.

Nuestro México ha evolucionado en lo social y lo económico. Lo ha hecho también en lo político, espacio en el que aún vamos con retraso. En lo social, el respeto mutuo es evidente. En lo político, los partidos registrados hacen su parte por afirmarse en lo interno, fortalecerse, así como proyectarse y crecer en su número de militantes.

Así estamos en los primeros lustros de un nuevo siglo demandante de nuevos compromisos para los individuos y las naciones.

Es para ese fin que el pasado domingo 10 de abril los millones de votantes credencializados por el Instituto Nacional Electoral fueron conminados para que se pronunciaran y emitieran su voluntad en cuanto a la Revocación de Mandato al titular del Poder Ejecutivo Federal.

Este reciente domingo 10, en la Consulta Ciudadana, el pueblo mexicano ejerció en las urnas su derecho a aplicar una Revocación de Mandato cuando se dieran condiciones de incumplimiento por parte de funcionarios o gobernantes en funciones.

La Revocación de Mandato, votada en las urnas en todo el país, ha reunido de nuevo la voluntad de crecer con orden, sin abusos de poder, con honestidad. Ha quedado ya, con el ejemplo de millones, como una nueva medida para vigilar el cumplimiento de la libre voluntad de los mexicanos expresada en sus votos.

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