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Cristina Farfán
Leída en la velada literaria del 4 de enero
Son las ciencias y las artes
el bien de las naciones ilustradas;
ellas les dan vida
entrambas hermanadas;
de mirtos y laureles coronadas
nos conducen al templo de Minerva;
ellas en fin nos marcan en la historia
páginas llenas de esplendor y gloria.
¡Cuántos hombres ilustres
han honrado con ellas a su patria!
La han hecho poderosa;
y del oscuro abismo
en que yacía inerte y pesarosa,
sumida en el silencio más profundo,
la engrandecieron a la faz del mundo.
El hombre que estudioso
al comenzar científica carrera
al estudio se entrega y afanoso
constante en su propósito camina,
al fin logra su intento,
y mil lauros conquista su talento.
Él, cual la fuerte encina,
resiste de la vida las borrascas,
labra su dicha, logra una fortuna,
y asegura a sus hijos
el pan que el perezoso
pide por caridad al poderoso.
El artista incansable
que con afán y esmero
trabaja sin cesar, consigue un día
marchar como el primero
al frente de esas pléyades brillantes,
que de su patria amantes
con su asiduo trabajo honrar supieron
el suelo en que nacieron.
¡Amantes de las ciencias y las artes
que fomentáis tan grandes sentimientos!
Seguid, seguid la senda,
no desechéis tan gratos pensamientos,
seguid que así la patria
engrandecida por tan nobles hijos,
sabrá en vuestra memoria
consagrar una página en la historia.
Y al mirar vuestro nombre
con inmortal renombre,
seguirán vuestro ejemplo entusiasmados;
vuestros hijos entonces
dirán por todas partes:
¡Benditas sean las ciencias y las artes!
La Siempreviva. Revista Quincenal. Órgano Oficial de la Sociedad de su Nombre. Bellas Artes, Ilustración, Recreo, Caridad. Redactada Exclusivamente por Señoras y Señoritas. Mérida, año I, núm. 6, 18 de julio de 1870, p. 2.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























