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Estimado maestro:
Esta humilde nota es como un homenaje personal, y como un artículo que no pudo entregarte Joaquín Peón para el número 72 de la revista Generación (Alternativa), dedicada a estas ardientes lajas de Yucatán: El carnaval de la decencia, porque yo andaba no de parranda sino en el hospital por haberme atravesado a un autobús urbano, que aprovecharon escritores políticamente correctos para hacerse pasar por irreverentes y lucirse.
Existe un libro –Los locos y los cuerdos, de Ronald D. Laing– donde, así como las contradicciones son la base del desarrollo humano (Karl Marx), se plantea también el malestar sicológico de la civilización contemporánea, como irrefutable.” Ejemplo: al editor Carlos Martínez Rentería (+) se le presentó el problema de juntar valiosa información contracultural y no tener dónde publicarla. Lo resolvió fundando la revista Generación.
Durante 33 años seguidos, esta revista fue un faro contracultural en todo Méjico y Latinoamérica, con perdón de don Derechista: Mario Vargas Llosa. Vino a mostrar el lado oscuro de la luna literaria en español, en América, donde también se publica y lee en portugués (Brasil) y, sobre todo, en francés (Canadá) e inglés (Estados Unidos).
Antes de la revista Generación, toda la contracultura juvenil, generada por chavos iconoclastas, era conceptualizada en Méjico como delincuencia, marihuanada, vandalismo, música satánica, faltas a la moral, malditos, y otras lindezas. Con el editor Martínez Rentería, toda esa baja cultura despreciada, devaluada, adquirió status de “Contracultura”. Del escritor José Agustín al editor Carlos Martínez Rentería, pasando por el literato vanguardista Guillermo Fadanelli.
Esta revista, que generó una ruptura literaria en las letras de Latinoamérica, vino a avalar el pensamiento políticamente incorrecto, así como a juntar a una jauría de lobos hambrientos de difundir su propuesta, diametralmente diferente a la cultura y el arte convencional. Voces de los subterráneos literarios.
Con Generación conocimos a los mejores escritores contraculturales de las últimas generaciones en Méjico. Hablando de la contracultura del territorio nacional, la rastreó en lugares inimaginables, como en la tierra de los trovadores yucatecos: Yucatán, donde increíblemente surgieron algunas “plumas de canario” que se hicieron pasar por xoches (ave nocturna: búho, mal llamado pájaro malo por los dzules, por lo cual es despreciado, como la contracultura).
Por qué utilizar la irreverencia del escritor inglés Charles Bukowsky para referenciar a un personaje iconoclasta y locochón, pero creativo, existiendo este hijo de Mexicalpan de las Tunas, desmadrosamente surrealista. Al grado que, cuando habló inicialmente en una cena de gala llena de escritores, con el gobernador de Oajaca, quien financiaba el número de aniversario 20 de la revista, soltó: “Yo sólo quiero decir…, yo sólo quiero decir, que… ¡estoy bien pedo!”
André Breton, Dalí y Groucho Marx, juntos.
Las investigaciones de los científicos sociales urbanos Carles Feixa, Francisco Gómezjara, José Manuel Valenzuela Arce, Maritza Urteaga Castro-Pozo, junto con la literatura contracultural: José Agustín, Parménides García Saldaña, Conrado Roche, Juan Esteban Chávez, Guillermo Fadanelli, convocada y canalizada por Martínez Rentería, en Generación (Alternativa), vino a completar “el lado B de la literatura” en Latinoamérica.
edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx





























