Inicio Cultura Cantinflas

Cantinflas

47
0

Visitas: 25

Cantinflas_1

INTERPRETADO POR EL ESPAÑOL OSCAR JAENADA Y DIRIGIDA POR SEBASTIÁN DEL AMO

edgar rodríguez cimé

Cuando supe que la convocatoria para interpretar al mimo mejicano Cantinflas en su película biográfica la había ganado un actor español y no uno mejicano, me sembró la duda acerca de si podría con los detalles propios de la naturaleza histriónica del genio mexica. Hace unas lunas despejé la incertidumbre: la cinta Cantinflas, del mejicano Sebastián del Amo, y muy bien interpretada por Óscar Jaenada, nos muestra su viaje: de las carpas de pelados al glamur de Hollywood.

La cinta podría dividirse en la creación del afamado personaje mejicano: el peladito improvisador; la relación con Manuel Medel, el cómico de principios del siglo XX en las carpas; el triunfo del personaje Cantinflas (¿En qué cantina inflas?) en territorio nacional; y el paso al cine norteamericano (y la pérdida del peladito mejicano que tanto gustó a otro genio del cine mudo: Charlie Chaplin).

El joven Jaenada se la saca con detalles muy propios del genial actor mejicano: sus fintas en el dancing y su creativa inventiva al hablar, lo cual le permitía improvisar un parloteo ininteligible de giros lingüísticos propios del habla mejicana, pero muy chistoso (lenguaje cantinflesco, usado por políticos para “hablar mucho y decir poco”) que, si bien no convencía, sí ocasionaba carretadas de carcajadas entre el público de gente humilde, pero pelada de las carpas populares del entonces Distrito Federal.

Fuera del genio del mimo para “cantinflear”, su humor tan cargado de detalles lingüísticos mejicanos, tanto en la entonación como en el léxico o la misma sintaxis (modo de unir, o, en su caso, desunir las palabras), fue muy celebrado en todos los países latinoamericanos al grado de crear nuevos vocablos como ser un Cantinflas (parlotear sin decir nada o decir cosas muy enredadas); cantinflear (hablar sin decir gran cosa); o cantinflesco (un lenguaje enredado y resbaloso).

Ese humor cantinflesco, tan gustado en países hispanoamericanos, fue sacrificado en los Altares de Hollywood, quien contrató a Mario Moreno, no al peladito improvisador del habla mejicana. En Hollywood mejoraron socialmente a Cantinflas pues, en vez de peladito improvisador se convirtió en un cómico más propio que procuró su estilo.  Sin embargo, la película se centra en la importancia de ascender al cine norteamericano como la panacea del séptimo arte.

En la cinta, el director del Amo presenta dos facetas de Cantinflas no tan conocidas. Una es su arista de empresario productor que lo llevó a enfrentar en condiciones muy dignas la invitación racista de Hollywood cuando primero le proponen un papel de jefe de tribu en la película La vuelta al mundo en 80 días, rol que rechaza en su lujosa oficina en Méjico.

Otra es su ideología sindicalista derecha (no “de derecha”), honesta, que lo llevó a enfrentar como líder sindical opuesto a la corrupción a la poderosa central obrera Confederación de Trabajadores de México (CTM) en el seno del sindicato de artistas mejicanos. En la cinta se muestra una huelga sindical de mucho glamur con lo mejor de los artistas del cine mejicano: Gloria Marín, María Félix, el “Indio” Fernández…

También sale a escena el gran respeto y admiración por el humor cantinflesco que tenía otro gran genio del cine mundial: Charlot, alias Charles Chaplin, algo no muy conocido por la gente, lo cual al parecer tuvo que ver en la forma en que lograron convencer a Mario Moreno para dar el salto al cine norteamericano en la película La vuelta al mundo en 80 días

edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.