Caminando por las Calles (XV)

By on octubre 25, 2018

Caminando por las Calles

CamimandoXV_1

MONTMARTRE, EL BARRIO BOHEMIO DE PARÍS

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA

Como prometí a varios de mis lectores que me solicitaron caminar las calles del barrio de Montmartre en París, ahora lo puedo comunicar. Fue la zona que más he caminado en la Ciudad Luz. Mi hospedaje se encontraba a espaldas del cementerio de Montmartre, a una cuadra de Place Clichy. Su Plaza está situada sobre una colina a unos 150 metros de altura, donde sobresale el Sacre de Cour, bella iglesia que es emblemática de Montmartre, un barrio encantador y peculiar donde caminar por muchas de sus estrechas y empinadas callejuelas le dan un sabor especial, al confundirse la arquitectura, el color y la historia.

A veces los sueños se hacen realidad. Siempre anhelé estar en el “Barrio de los Pintores” en París, como soñé la “Fontana de Trevi”, ambulando por sus estrechas y pequeñas callejuelas; visitar el Museo del Louvre” o pasear la Toscana en Italia, sueños cumplidos al ambular la Europa Central.

Caminando por ese barrio francés, sobre el Boulevard du Clichy, encontrarás lo más granado de antiguos y nuevos cabarets, hasta llegar a lo alto del Sacre de Cour. En el camino podrás escoger entre diversos cafés y restaurantes en terrazas callejeras, hasta la Plaza de los conocidos pintores de fachadas y rincones que, con diversas técnicas –óleo o acrílico, espátula, acuarela o carboncillo–, hacen los deleites de su turismo y de la sociedad francesa. De esa visita quedé prendado y tanto mi compañera de vida, Addy Victoria Campos, como yo hemos dado testimonio pictórico de esas visitas en exposiciones pictóricas colectivas en Mérida.

CamimandoXV_2

En las dos primeras mesas de la fotografía anterior, tomamos café. En ese local, en las mismas mesas, se reunía la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, así que tomamos café con la historia de Montmartre; población independiente hasta 1861, y ahora el distrito XVIII de París.

A finales del Siglo XIX, sus burdeles y cabarets le dieron una fama negativa, pero una comunidad de artistas lo consideraban una zona encantadora y se trasladaron a Montmartre, para establecerse en el hermoso lugar que es actualmente, reflejado en las películas Moulin Rouge, Un Americano en París, y en sus espectáculos de alta calidad como el del mencionado Molino Rojo y el Lido, o La Terrasse, donde vi el mejor striptease de una bruja que se transformó en una bellísima mujer, y una coreografía del tango parisino, con una ambientación del arrabal de dos siglos anteriores, con clientela y servicio de primera.

CamimandoXV_3 CamimandoXV_4

El Montmartre nocturno y el Moulin Rouge hay que visitarlos en la Av. Clichy. En su glorieta hay una terminal del Metro antiguo, que termina en Trocadero, para visitar la Torre Eiffel. Viajar en el Metro antiguo tiene otro sabor; me recordó los años cuarenta en Ciudad de México, con los tranvías llegando al zócalo metropolitano.

Hay mucho que caminar en Montmartre. La Place Pagalle, con grandes anuncios de neón, invita a las sex-shops, y el Moulin Rouge, con lujosísima variedad en un teatro de alta calidad, atrae a cientos de turistas cada noche.

Pero si quieres llegar al Montmartre bohemio y cultural, cercano a la Trans, debes remontar los 197 escalones de una empinada cuesta, o tomar el funicular para ver París desde las alturas y su barrio bohemio, hasta arribar a la Place du Tertre, situada en la parte alta de la colina. Allí podrás caminar para seleccionar alguna terraza para cenar con un buen tinto, o caminar entre obras de arte de los pintores de la zona.

Mi esposa guardó en la mente para su cuadro – la Pinacoteca Briceño – llamado “Última nieve de primavera”, óleo sobre tela y espátula que guarda el sabor parisino esa parte de la loma donde se llega por empinadas callejuelas, para dar a los jardines y bajar unos cuarenta metros para comprar en una boulangerie un buen queso, una baguette y un caldo tinto como cena frugal.

También es necesario conocer la Basílica del Sagrado Corazón –desde ahí se toman las mejores fotos del barrio– y mezclarse en el bullicio nocturno de la zona.

Sintetizado: Se ubica al norte del Boulevard de Clichy y se puede subir por el Funicular de Montmartre; por Metro, se llega en Anvers línea 2, o Pagalle líneas 2 y 12.

CamimandoXV_5

La conocida Plaza de los Pintores es un recuerdo de la bohemia parisina del siglo XIX y principios del siglo XX,  siendo Montmartre la cuna del Impresionismo. A principios del siglo XX, vivieron en la Plaza de Tertre, o en sus cercanías, diversos pintores pobres que luego fueron mundialmente conocidos, como Picasso y Utrillo.

Ya para finalizar y como he estado escribiendo sobre la gastronomía cubana, van unos consejos para completar el yantar de lujo de los franceses: Entre los primeros platos, recomendamos la clásica «Soupe a L’Oignon» o sopa de cebolla, que se cocina con mantequilla y quesos; otra especialidad exclusiva de París es el conocido Pato a la naranja, que se elabora al horno y a fuego lento; el Coq au vin, pollo al vino, que se elabora con pollo y verduras, y la Soupe  D´Escargot, la muy conocida sopa de caracoles.

Texto y Fotos

https://es.wikipedia.org/wiki/Place_du_Tertre

https://www.Parísando.com/montmartre/

https://www.civitatis.com/es/París/tour-montmartre-sacre-coeur/

Archivo AHGA.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.