Autismo: Una Condición, No Un Trastorno

By on mayo 4, 2017

 Autismo: Una Condición, No Un Trastorno

El autismo es una condición en la que la persona parece estar “ausente mentalmente”, sin embargo pueden interactuar con los demás si se les ayuda con algunas técnicas.

El autismo es una condición en la que la persona parece estar “ausente mentalmente”, aunque pueden interactuar con los demás si se les ayuda con algunas técnicas.

El término “autista” proviene del griego autos, que significa “sí mismo”. Este término lo usó por primera vez el psiquiatra suizo Bleuler, en 1911, cuando al describir enfermos esquizofrénicos hablaba de la evasión fuera de la realidad y el ensimismamiento interior.

La persona autista es aquella a la cual las otras personas le resultan opacas e impredecibles, y que vive como ausente (mentalmente ausente) con respecto a quienes le rodean (Rivière, 1999). La soledad autista no tiene nada que ver con estar solo físicamente, sino con estarlo mentalmente.

Se desconoce la causa del Autismo, pero lo que sí se sabe es que cada año las cifras van en aumento. Aproximadamente uno de cada 88 niños son diagnosticados con autismo.

Las señales de alerta básicas frente al autismo, también denominadas red-flags, son las siguientes:

  1. No mirar de manera “normal” a la cara de los demás.
  2. No compartir el interés o el placer con los demás.
  3. No mostrar respuesta cuando se le llama por su nombre.
  4. No señalar con el dedo índice.
  5. No traer cosas para “mostrarlas” a los demás.

Se pueden observar estos rasgos desde una edad temprana, alrededor de uno o dos años de vida.

Cada año los índices de presencia de autismo han aumentado, se desconoce el por qué, sin embargo uno de cada 88 niños es diagnosticado con autismo.

Cada año los índices de presencia de autismo han aumentado, se desconoce el por qué; sin embargo, uno de cada 88 niños es diagnosticado con autismo.

Existen grados de Autismo que dependerán de las condiciones de las que disponga la persona para comunicarse, y condiciones para lograr adaptarse a un ritmo de vida promedio: Autismo Leve, Moderado y grave.

El Autismo se caracteriza por:

  • Déficits persistentes en la comunicación social, la interacción y la reciprocidad social
  • Fallos en los comportamientos comunicativos no verbales usados para la interacción social y las habilidades para desarrollar mantener y entender las relaciones
  • Presencia de patrones de comportamiento, intereses o actividades de tipo restrictivo o repetitivo.
  • Los síntomas cambian con el desarrollo y pueden enmascararse por mecanismos compensatorios.
Al ser una condición y no un trastorno, el autismo no tiene cura. A la persona se le ayuda adaptándolo lo mejor posible a la vida diaria a través de diversas técnicas y herramientas.

Al ser una condición y no un trastorno, el autismo no tiene cura. A la persona se le ayuda adaptándolo lo mejor posible a la vida diaria, a través de diversas técnicas y herramientas.

Aspectos a considerar en cuanto al Autismo:

  • Es una condición NO un trastorno, por lo tanto, no tiene cura; lo que se hace es preparar a la persona lo más que se pueda para poderse adaptar a la vida cotidiana, utilizando herramientas especiales y técnicas para ello.
  • Umbral sensorial alto – Las personas autistas tienen los sentidos hiperagudos y cualquier incomodidad la perciben intensificada. Ejemplo: las etiquetas y dobleces de la ropa les lastiman y habrá que retirarlos.
  • Utilizar lenguaje claro, concreto, directo, mirando a los ojos y captando su atención, ya que suelen interpretar las oraciones de una manera literal. (Evitar dobles sentidos y sarcasmo)
  • Como padres y maestros, diferenciar entre el no querer y no poder; la condición autista suele confundirse con ser testarudo; se necesita paciencia y empatía para comprender que el comportamiento no es controlable por el sujeto.
  • Prevenir necesidades (hambre, sueño, baño) y planificarlas evitando cambios de última hora.
  • Estar atentos al lenguaje corporal no verbal, estar atentos a las diferentes reacciones y desarrollar nuestra empatía y capacidad de observación; de esta manera encontraremos cuáles son sus preferencias y qué cosas les disgustan.
  • Los niños autistas piensan en imágenes y no en conceptos (sirve mostrar primero lo que se quiera hacer). Ejemplo: iniciar la interacción al realizar una petición, entregando la imagen de un objeto deseado a otra persona como intercambio para conseguirlo.
Con el niño autista hay que diferenciar el “no poder” del “no querer”; no es que no quieran hacer las cosas por tercos, hay que ser pacientes ya que ellos no controlan ciertos comportamientos.

Con el niño autista hay que diferenciar el “no poder” del “no querer”; no es que no quieran hacer las cosas por tercos, hay que ser pacientes ya que ellos no controlan ciertos comportamientos.

Los niños con autismo sí sienten, aman y sufren al igual que nosotros, solo que no saben expresarlo de la manera a la que estamos acostumbrados. Es nuestra tarea ayudarles a comprender el entorno y entender su manera de concebirlo. Acercarse a un profesional y aprender a utilizar las distintas técnicas hará que la calidad de vida de la persona con autismo y su familia sea plena y funcional.

La calidad de vida y la interacción familiar de una persona autista depende en gran medida del acercamiento a un profesional y aprender a utilizar diversas técnicas y herramientas.

La calidad de vida y la interacción familiar de una persona autista depende en gran medida del acercamiento a un profesional y aprender a utilizar diversas técnicas y herramientas.

Tener autismo no significa no ser humanosino ser diferente.

Jim Sinclair

 

Facebook: Psicóloga Jimena Báez

Psicología Clínica y Arteterapia

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