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Elías Avila Murillo
La mente es complicada. El conocimiento tiene dos caras: mientras más aprendes, mientras más estudias, vas entendiendo nada.
A veces el saber se convierte en ignorar.
Hay veces que, por querer conocer, lastimas al soberbio, al humilde o al fulano de tal.
En ocasiones tu refugio es leer, aprender, aunque nunca faltará quien te criticará y juzgará… lo que significa que creciendo estás.
Los libros pueden ser tus compañeros, la vida te puede enseñar. Cuando te falta la letra, un libro es igual que el aire o el mar. Lo sientes y luego se va. Hay cosas tan ilógicas a tu mente, tan llena del arte del saber. Sin embargo, tu mente nunca la ves; sabes que existe, pero sabes sin ver.
Siempre me he preguntado qué tal si no fuera así. Si lo que nos han enseñado fuera mentira…
Con los ojos ves, pero realmente captas la imagen al revés con tu cerebro (que tampoco ves).
¿Como serán las cosas en realidad, no lo que ves sino lo que realmente es? ¿Será obscuro, blanco, negro o brillante todo será? Todo esto es divagar y un poco intentar filosofar.
Es tan complejo entender, y tan sencillo aprender.
Es tan difícil vivir y tan sencillo morir.
Lo que veo no siempre lo siento; y lo que sientes no siempre lo ves. Un trueno lo sientes, mas nunca lo ves.
Miras sin ver, oyes sin escuchar; hablas sin saber y escribo, sigo escribiendo, ignorando tantas cosas y muchas veces sin entender.





























