Adultos Mayores: Primer Plano de Atención

By on abril 4, 2019

Editorial

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¿Cuántos millones de mexicanos se encuentran en las edades consideradas socialmente como de adultos mayores? Varios millones. Muchos de ellos, quizá una gran mayoría, en su condición de jubilados con registro, o bien como beneficiarios de acuerdos sindicales logrados en el pasado, obtenían una modesta pensión del sistema de seguridad social; otros lograron, mediante gestiones especiales –aun sin la edad suficiente–, ingresar a las nóminas oficiales por la influencia de altos mandos de la burocracia oficial. Claro, los beneficiarios de estos acuerdos a que hacemos referencia eran funcionarios de gobierno, no simples trabajadores ciudadanos.

Los tiempos actuales son de justicia social, no aquella declarada en su lema y jamás practicada por el partido oficial priista, sino la puesta en práctica sin formalismos, con una decisión generalizada en favor de todo el universo de adultos mayores por el actual gobierno de la República cuyo titular, con solo ese acto, es merecedor no de una gratitud simple, sino de encomio por su visión social al darle soporte a las columnas humanas de nuestro pasado laboral, trazando bases justas y firmes para una convivencia abierta a los nuevos tiempos y las más duras circunstancias.

Lo que muchas familias consideraban como una carga mayor en lo económico, por la angustia de erogar gastos sin soporte de ingresos suficientes a nivel familiar, hoy se torna en una preocupación sensiblemente disminuida por esta decisión justiciera del nuevo gobierno federal a favor de quienes han dado su conocimiento, fuerzas y energía al país.

Ser adulto mayor no es más atravesar las puertas de la senectud en condiciones paupérrimas.

A partir de los sesenta años y más, aún están vivas y utilizables las capacidades físicas como también mentales y sentimentales de los seres humanos.

El presidente de nuestro país lo sabe bien, porque él mismo está en esos niveles de adultez y conoce lo que eso conlleva.

Su decisión es reconocer la dignidad y los servicios que cada mexicano con sus capacidades útiles ha entregado al país en medio de etapas críticas y difíciles circunstancias.

Para millones de adultos muy mayores, este acto de justicia social amerita gratitud y reconocimiento pleno a un gobernante que, en el inicio de este primer año completo de actuación presidencial, ha tenido la visión y ha asumido compromisos para con sus gobernados.

Su comparecencia cotidiana ante los medios de comunicación nacionales contrasta con los acostumbrados boletines informativos, o las eventuales ruedas de prensa del pasado. De lunes a viernes, a partir de las siete horas, se apertura el diálogo con la Nación en el Palacio Nacional, desde donde se trasmite a micrófono abierto la respuesta a cuestionamientos sociales hacia todo el territorio nacional y el extranjero.

No gustan tales acciones y decisiones a sus adversarios ideológicos o políticos. Aun así, deberán reconocer que es un gobernante que ha roto con las formas, con las malas costumbres heredadas, y no teme dar la cara al pueblo, del que recibió treinta millones de sufragios a su favor.

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