Actrices y actores Mayas, pioneros en el cine indígena contemporáneo

By on septiembre 5, 2019

ESPIRIDIÓN ACOSTA CANCHÉ, PETRONA DE LA CRUZ, ARMANDO DZUL EK, MARÍA MERCEDES COROY

edgar rodríguez cimé

“El estilo, como el talento, no se aprende; es innato, independientemente de la etnia o la clase social”

Cuando jóvenes citadinas de Yucatán, con raíces mayas, se enteraron del boom desatado por el reconocimiento internacional de la joven actriz mixteca Yalitzia Aparicio por su participación en la multipremiada película Roma, de Alfonso Cuarón. Pusieron el grito en el cielo porque, según ellas, no estaba a la altura del premio (dejándose llevar por la “estética occidental” de los artistas comerciales de Televisa y no por el talento innato), ignorando por completo el enorme avance obtenido en el cine mundial por intérpretes nativos del séptimo arte.

Cuando uno se entera que el talento, o sea, la materia prima de la creación artística está presente en personas que jamás han pisado una escuela de arte, hasta que por azares del destino lo descubren, y que en los años 80 del siglo XX se reinició la producción de arte contemporáneo en las últimas generaciones de artistas nativos, entonces da un giro de 180 grados la concepción del “arte indígena contemporáneo”.

Si uno se entera que desde la década de los 80 del Siglo Veinte surgió el Renacimiento Estético Contemporáneo de los Pueblos Indios de Méjico, y que ya lleva casi 40 años de producción ininterrumpida, entonces se vuelve más creíble reconocer el talento histriónico presente en la actriz mixteca triunfadora de la cinta Roma.

Ejemplo: el teatro maya contemporáneo reinicia a fines del siglo XX, teniendo como troncos a la actriz, escritora y directora María Luisa Góngora Pacheco, de Oxkutzcab, Yucatán, junto con el añejo actor Espiridión Acosta Canché, de Tecoh, Yucatán, así como el actor, escritor y director Armando Dzul Ek, también de Oxkutzcab, quienes escriben, actúan y dirigen teatro.

Además del teatro maya, tanto don Espiridión como don Armando resultan pioneros como actores internacionales, pues tanto uno como otro fueron contratados para participar en sendas películas norteamericanas. El primero, como actor de la cinta Apocalypto, dirigida por Mel Gibson (2006), sobre la cultura de los mayas en 1511; mientras que don Armando actuó en la película La vida de los mayas (2012), producida por National Geographic, y grabada en Copán, Honduras.

Asimismo, también existe otra escritora de teatro y actriz maya, tzotzil, de Chiapas, Méjico, Petrona de la Cruz Cruz, quien es autora de las obras de teatro Soy Tzotzil y La Mujer Desesperada, además de participar en la mencionada película La vida de los mayas. Actriz de cine pionera, en 1992, fue galardonada con el Premio Chiapas de Literatura.

Finalmente, una joven guatemalteca maya, quiché, María Mercedes Coroy, comenzó a transitar por el camino del séptimo arte con su primera cinta Ixcanul (2015), dirigida por el guatemalteco Jayro Escalante, recibiendo reconocimientos internacionales en los festivales de cine de Berlín Alemania, Guadalajara, Méjico, y Toulouse, Francia.

Posteriormente, María Mercedes consiguió otro reconocimiento internacional con la película estadounidense Bel Canto (2018), dirigida por Paul Weitz, donde se codea fílmicamente con Julianne Moore; para después ser contratada por la plataforma Netflix, para la gustada serie Malinche (2019), transmitida por el Canal Once en nuestro país, narrada en totonaco, popoluca, maya y náhuatl, donde interpreta al personaje principal.

Con este escenario cinematográfico de fondo, junto con las actrices y actores mayas pioneros en el séptimo arte, es más fácil entender el merecido reconocimiento al talento natural de nuestros artistas nativos. El premio de Yalitzia representa la cereza del pastel del cine indígena contemporáneo en Méjico.

edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”

2 Comments

  1. RAÚL MORALES GÓNGORA

    septiembre 7, 2019 at 5:33 am

    Me pareció impropio ver escrito el nombre de México, con jota, en lugar de nuestra grafía con equis.
    Y la pregunta es si existe alguna razón para hacerlo

    • Saviola

      septiembre 8, 2019 at 11:58 am

      Digamos que es la seña particular del autor. Muchas gracias por tu comentario, y te invitamos a leer más de nuestros contenidos y, sobre todo, compartirlos con tus conocidos. ¡Saludos!

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