Yo Tampoco

By on enero 11, 2018

Perspectiva

YoTampoco_1

“Debes obtener la confianza de la gente a la que le mientes

 para que cuando te den la espalda

tengas la oportunidad de acuchillarlos…”

Dogs, Pink Floyd

¡Arranca oficialmente la carrera de los engaños hacia el objetivo: el hueso mayor!

Todos aquellos que participan en esta carrera, entre ellos los que se denominan “precandidatos” –que nos creen ingenuos porque ya sabemos que no tendrán oposición y desde que fueron nombrados son los “candidatos”–, nos van a ofrecer la luna y las estrellas en aras de lograr lo que buscan: poder y la oportunidad de acceder las arcas, el dinero, aquello que les permita (y a sus familias y allegados) depredar y vivir sin preocupaciones por todas las generaciones que puedan.

En las misas semanales existe la “Oración Universal” en la cual pedimos los creyentes por intenciones especiales a las cuales generalmente el lector nos invita a responder pronunciando un “Oremos”, al que nosotros contestamos “Escúchanos, Padre.” Pues bien, con el debido respeto a esa parte del ceremonial católico, a continuación expongo algunos ejemplos de lo que nos prometen los candidatos, y de lo que están haciendo y a lo que apuestan los políticos de siempre. A cada punto, creo todos podremos responder: “Yo tampoco.”

  • Que se acabará la corrupción, la inseguridad, la economía paupérrima de muchos compatriotas, desde el momento en que el mesías tabasqueño sea nombrado presidente de México. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que los esforzados Secretarios de Estado y los políticos que en estos días están renunciado en hornadas para buscar un puesto de elección popular (los menos) o plurinominal (los más) lo hacen para continuar sirviendo a la nación y no para cubrirse las espaldas con el fuero y seguirse llenando las alforjas de nuestro dinero. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que el gobierno federal no está castigando al gobernador Corral de Chihuahua por salpicar de podredumbre y materia fecal a los políticos priistas (a Videgaray, a Beltrones, al mismo Meade, y a otros) al denunciar que se protege al fugitivo ex gobernador César Duarte y por revelar cómo se adjudicaba dinero a ese partido político durante la administración del mencionado ex gobernador. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que la estrategia de combate a las drogas iniciada desde 2006 con Felipe Calderón principalmente ha causado bajas entre los maleantes, que no es necesario cambiarla, que tantos muertos es algo normal dada la envergadura del proyecto. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que la caterva de maleantes de cuello blanco que se han incorporado a las filas del partido de AMLO automáticamente se ha convertido en un ejemplar grupo de personas de buena fe, llenos de deseo por enmendar sus errores y, ahora sí, trabajar por el mejoramiento de nuestro país, ya no por sus beneficios personales. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que Ramírez Marín, Gamboa Miner y Caballero Durán están de acuerdo con la decisión de que sea Sahuí el candidato de su partido a la gubernatura de Yucatán, y que colaborarán ampliamente y hasta el límite de sus fuerzas para que consiga ser electo. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que no se rociarán con dinero las elecciones de este año en todo el país, todo con el fin de acallar conciencias, comprar voluntades, dar atole con el dedo a aquellos que lo reciban, colocar a los candidatos idóneos para inconfesables intereses, y que el narcotráfico no intervendrá en absoluto. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que hemos olvidado lo que prometió el presidente Peña al país durante su campaña: que no iban a aumentar los precios de los energéticos, que el bienestar iba a abundar en todas las familias, que nos convertiríamos en un país con una economía fuerte, envidiada por otros menos afortunados. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que hemos olvidado a Ruiz Esparza y su inmensa responsabilidad en el infortunado “socavón” que se llevó a la tumba a dos inocentes, además de mostrar el grado de corrupción que es práctica “normal” en la obra pública, elevando tres o más veces los costos originalmente presupuestados. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que, de similar manera, hemos olvidado la casa blanca de la Gaviota y la de Videgaray en el club de golf, los helicópteros de Gamboa Patrón, aquel “al diablo con las instituciones” del iluminado tropical, los actuales diputados y senadores que han sido identificados como delincuentes –algunos de ellos líderes sindicales sempiternos– pero que se protegen con el fuero de sus puestos. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que no nos damos cuenta de que nos pretenden seguir engañando, que no se ha recuperado nada de los miles de millones de los ex gobernadores transas en prisión (y los que faltan por caer, ojalá alguna yucateca entre ellos), y que hemos olvidado #LaEstafaMaestra y los cochupos de Odebrecht junto con todo el dinero que viene etiquetado para ciertos rubros pero que son usados discrecionalmente por los gobernadores y sus huestes para fines que aún ignoramos pero que sospechamos. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.
  • Que no nos damos cuenta de que la clase política sigue gasta y gasta con singular alegría y despreocupación, mientras nosotros tenemos que apechugar y ajustarnos a lo que nos queda de economía. ¿Usted lo cree? Yo tampoco.

Desde esta perspectiva, tal vez lo más agraviante de todo sea la apuesta al olvido, a que no haremos nada al respecto, a que estamos dispuestos a que las cosas sigan como hasta este momento. ¿Usted cree que así vaya a suceder el 1° de julio, el día de las elecciones: que olvidaremos tantos agravios?

Yo tampoco.

S. Alvarado D.

sergio.alvarado.diaz@hotmail.com

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