Sin Reglas, de Anna Freixas

By on junio 7, 2018

Freixas_1

EL DESEO SEXUAL NO DESAPARECE CON LA EDAD, SOLAMENTE SE HACE MÁS SENSUAL

edgar rodríguez cimé

Como todo mundo acepta tácitamente que después de la menopausia en las mujeres (cuando concluye finalmente la menstruación) su vida sexual ha terminado, resulta una “bomba” sostener que los deseos sexuales continúan entre la gente con más de 50 años, como lo atestigua científicamente el libro sobre sexualidad entre adultos mayores “Sin Reglas”, de la profesora jubilada de sicología en la Universidad de Córdoba, España, Anna Freixas.

Cristina Sen, de La Vanguardia, sostiene que “detrás del silencio de los adultos mayores suceden cosas relacionadas con el erotismo femenino y la sexualidad, atentando contra la idea de una vida asexuada,” y Freixas, catedrática jubilada de Psicología, de la Universidad de Córdoba, decidió atravesar “la niebla social que la invisibiliza, convirtiéndola en tabú”, abriendo una conversación para aclarar falsas creencias comunes.

Anna Freixas entrevistó a 729 mujeres, con edades entre 50 y más de 80 años. Amplio universo de Afroditas mayores con un “patrón común”: tanto entre las que desean sexo como las que no, “todas quieren ser protagonistas de su propia vida”, y “el deseo sexual no desaparece con la edad; un buen número de personas mayores tienen intereses sexuales, y los disfrutan (¿?); estudios demuestran que la sexualidad de las mujeres, a partir de la mediana edad, mejora.”

Lo primero es darse cuenta críticamente del “corsé de hierro” que la sociedad impone especialmente a las mujeres: belleza física y atractivo sexual están relacionados exclusivamente con “juventud”, “delgadez extrema” y “photoshop”, provocando el rechazo de su propio cuerpo conforme pasa el tiempo, lo cual genera una auto insatisfacción (carencia de una estética dominante: clara de color y súper delgada) que resulta limitante en la vida social. Sin embargo, el transcurrir de la vida otorga libertad interior para asumir su propia sexualidad.

Freixas_2

Entre las inesperadas conclusiones que aterriza este libro están: en las mujeres mayores la vida sexual ya no está centrada en el coito, la sexualidad se hace más “sensual” (el órgano más sensible de la mujer es la piel), por lo cual es posible continuar disfrutando de una vida sexual activa como mujeres, a diferencia de los hombres que “siguen sometidos al mandato que iguala sexo con coito, difícilmente alcanzable para ellos en la vejez.”

La mayoría de las mujeres (65 %) habló de problemas sexuales vinculados a la pareja, y solo 7% dijo relacionarlos con la biología, apareciendo factores sociales y personales; también surgieron mujeres que deciden no tener relaciones sexuales, pero lo que sí consideran en ambos casos es que “hay que aligerar cargas, dar un tono más ´disfrutón´ a las relaciones y entender que la sexualidad se hace más sensual a lo largo de la vida.”

El 30 % de las féminas entrevistadas con edades pasados los 50 años reclama más pasión erótica en las relaciones sexuales (algo de lo que deben “tomar nota” los varones), porque “la sexualidad a lo largo de la vida se hace más sensual”; el porcentaje aumenta entre las mujeres lesbianas. Entre mujeres de 70 años, a un 15% les gustaría introducir más pasión.

Esta revelación del deseo sexual vivo entre los adultos mayores, pero oculto, muestra la libertad interior de las mujeres que desean superar los mandatos sociales impuestos: “las mujeres mayores no deben mostrar deseos sexuales.” Pero aquí no se habla de una relación sexual coital, sino de una más completa y tierna, aunque muchas veces este deseo choca de frente con la falta de empatía (ponerse en los zapatos de la otra) del varón.

Finalmente, “al existir una larga convivencia con la pareja, muchas veces se impone el peso del desgaste,” pero Freixas sostiene que, si “el tiempo desgasta unas cosas, también se consolida la parte buena”: la comunicación, la confianza mutua. Y en este contexto de parejas de larga duración, según las entrevistadas, algunas hablaron de “la necesidad de reformular el concepto de infidelidad, intentando separar, aunque sea difícil, la fidelidad amorosa de la fidelidad sexual.”

edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”

Déjenos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>