La Voz “Palomilla”, registrada en el libro “Baax pasa brother”

By on noviembre 23, 2017

Palomilla_1

“DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO SOCIAL DE LAS CULTURAS JUVENILES ILUSTRADO”

Por edgar rodríguez cimé

Pocas veces hay en la vida para entablar un diálogo epistolar con alguno de los maestros que han contribuido en nuestra formación cultural, por lo cual le agradezco al escritor decano Roldán Peniche Barrera, mi profe en la secundaria pública Agustín Vadillo Cicero y colaborador del Por Esto!, esta oportunidad, sobre todo en un tema que nos apasiona a ambos: el Lenguaje.

En nota anterior de su gustada columna, plantea: “La voz ´palomilla´ no es yucatequismo,” y enseguida nos remite al Diccionario de la Real Academia Española. “Palomilla (Chile/Honduras/México/Panamá): Pandilla de vagabundos, plebe.” Como se ve, deviene en un despectivo, pero los mexicanos, y especialmente los yucatecos, lo usamos sin percatarnos de su significado deprimente. No lo registra el diccionario del Dr. Güémez…”.

Estimado maestro Roldán:

Tal voz –“Palomilla” – si hacemos abstracción del clasismo que trasluce su definición como “plebe”, corresponde a la etapa en que los jóvenes de los barrios populares comienzan el proceso de socialización entre ellos, sobre todo en las esquinas de sus colonias, donde se juntan por las noches y los fines de semana. En esos grupos juveniles populares, los muchachos aprendían gustos y anti gustos propios de su generación, según nos dice el libro Culturas juveniles y tribus urbanas, del catalán Carles Feixa, especialista en Juventud.

Según experiencias de mi propio padre, existen en Mérida desde los años 30 del siglo pasado, cuando él vivió su juventud en el barrio bravo de San Sebastián, donde posteriormente “se inventarían” las “patadas” en los pleitos callejeros, originalmente sólo a puñetazos, lo cual le daría fama al rumbo a la hora buena: ¡la de los chingatazos!

Maestro:

En el ejemplar del citado diccionario juvenil, que alguna vez le obsequié, aparece registrado el mencionado vocablo: “Palomilla: Grupo juvenil surgido en los barrios populares de las ciudades de México en la década de los treinta del siglo Veinte como consecuencia de las oleadas migratorias del campo a las ciudades, que organizaban ´bachatas´ donde presumían sus mejores pasitos. Las palomillas más cabronas, las de los cinturones de miseria, gustaban liarse a golpes entre ellos o contra otras palomillas.”

“Palomilla” es la auto organización juvenil en el propio barrio, popular, porque los jóvenes de la Alta y poch burguesía acostumbran socializar en los bailes de sus clubes sociales o “antros de pedigrí”, y no necesitan hacerlo en las calles de sus colonias del norte de la, ahora sí, “blanca” Mérida, porque en la Mérida sepia el “cotorreo” juvenil se disfruta en las calles del rumbo.

En este escenario, ante carencias de todo tipo, los palomilleros fueron los primeros grupos de jóvenes que se adueñaron de las calles de sus propios barrios, como los perros callejeros que marcan su territorio ante sus posibles rivales, surgidos tanto en Tijuana como Monterrey, en el Monstruito Federal, o en la modosita Mérida.

La auto organización juvenil en los propios barrios populares, inicialmente bautizada como “palomillas”, con el correr del tiempo evolucionaría, influida por las culturas juveniles surgidas en otras latitudes y continentes, en “brozas”, “chavos banda”, “cholos” o “raperos”.

edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”

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