Ermilo Abreu Gómez: Lazos y frutos de plenitud y gozo

By on septiembre 21, 2017

[Reproducción de fotografía al sepia; 7 x 7 cmrecorte de periódico] (Medio close up (pecho y rostro)de perfil; muestra oreja derecha; porta lentes de pasta gruesa y oscura) (luce chaqueta de tono claro y camisa a cuadros) (en primer plano se muestra su brazo derecho; sostiene con la mano una pluma)]; [la imagen aparece en periódico con letas impresas: "Duelo por la Muerte de Ermilo Abreu Gómez"; en Diario de México; con fecha del 15 de julio de 1971]; [Atendió: Liborio Villagómez; 10 de marzo de 2014].

Ermilo Abreu Gómez: Lazos y frutos de plenitud y gozo

Por José Juan Cervera

En este aniversario del natalicio de Ermilo Abreu Gómez hallamos la ocasión para reconocer, junto con sus extraordinarias dotes de escritor, las cualidades que demostró siempre en la convivencia diaria. En otras palabras, si su vocación indiscutible anidó gozosamente en la literatura, nunca desligó ésta de la profunda dimensión humana desprendida con generosidad de sus actos y de sus dichos.

Llama la atención que, en cada una de las facetas con que don Ermilo marcó su huella de manera significativa, sea posible encontrar una fuente de enseñanza y de crecimiento interior, de impulso creador y de vigorosa proyección patriótica. Este amor al suelo que lo vio nacer supo expresarlo brillantemente en sus obras, porque así como exaltó la entraña del pueblo maya y de la ciudadanía yucateca en su historia, sus tradiciones, su lenguaje y sus anhelos, distinguió también los valores que hacen de cada mexicano un ser capaz de compartir vivencias con hombres y mujeres de un universo cuyas fronteras sólo identifican convenciones geográficas, pero que igual acogen soplos de vasto significado.

Ermilo Abreu Gómez fue maestro, y en su desempeño profesional extendió su influjo bienhechor en el ánimo de numerosos discípulos, en quienes se prodigó como un desinteresado guía que hizo de su saber la fuerza de una personalidad irrigada en el manantial de los más nobles valores, haciéndose inolvidable al despertar la admiración que sólo una amorosa sensibilidad puede brindar sin reservas.

Algo que distinguió siempre a don Ermilo fue su capacidad para hacer del humor la sazón inconfundible de su trato personal, rasgo distintivo que imprimió con vigor en sus libros, los cuales nos transmiten la convicción, a través de sus elegantes páginas, de la importancia de aproximarnos con amabilidad a nuestros semejantes para limar las asperezas de un mundo que no entraña únicamente riesgos y amenazas, sino también un espacio para retozar y transmitir el deleite de una vida en busca de armonía.

Don Ermilo fue también crítico literario e investigador de las fuentes robustas de nuestra mexicanidad, y como prueba de ello están sus estudios sobre la obra de Sor Juana y Juan Ruiz de Alarcón, que abrieron camino para que nuevos ojos se posaran en estos grandes autores, sin dejar de lado el interés escrupuloso por recorrer las sendas formativas de una patria que entre sus múltiples vicisitudes sabe pulir primores para elevar aspiraciones legítimas rumbo a cielos luminosos y paisajes acogedores.

Nuestro homenajeado de este día desempeñó un papel fundamental en la constitución de lo que hoy conocemos como teatro regional yucateco, en cuyos pasajes escénicos desfilan tipos populares y auténticas gemas de la tradición autóctona, sentimientos y experiencias que recrean visos de una perspectiva teñida en los matices de este terruño apacible y persuasivo.

El hombre sencillo que encarnó en Ermilo Abreu Gómez legó también a la posteridad su insaciable afán de conocer los cauces que conducen la siempre cambiante realidad del lenguaje, que entreteje sus voces y sus formas en el corazón de la vida cotidiana, invocando la fascinación de encontrar cada mañana un motivo para honrar la existencia y encauzar el impulso creador.

Las presentes palabras únicamente se proponen incitar a conocer más a fondo la obra plena de vitalidad y de pasión que desborda el conjunto de las letras cobijadas bajo el nombre de Ermilo Abreu Gómez, que hoy como ayer multiplica sus lazos conmovedores para nutrir con ecos cristalinos la experiencia de la condición humana que moldea su esencia en cada fruto del misterio que nos circunda.

Palabras pronunciadas en la ceremonia conmemorativa del CXXIII aniversario del natalicio de Ermilo Abreu Gómez, Mérida, Yucatán, 18 de septiembre de 2017.

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