Elaboración de la Hamaca

By on noviembre 2, 2017

Hamaca_1

IX

El cuerpo de la hamaca se compone de dos secciones: la cama y los brazos. Primero se elabora la cama en el bastidor, rodeando sus postes cilíndricos que contienen las varillas paralelas arriba y abajo que contendrán el tejido. La malla común y corriente se confecciona, como en los antiguos telares, utilizando un huso o lanzadera que aquí llamamos aguja, con una caladura central en la que se deposita el hilo debidamente escorado. Se comienza por la orilla que es de dos clases, la más común en forma de tablero. Las dos tienen un máximo de doce hilos.

Para la confección de la trama de la cama central se teje con 4 hilos, a sendos dedos, menos el pulgar. En estas hamacas de hilera se urde 40 tramas, a diferencia de las de henequén en las que sólo se tejen 8 mallas.

El largo se mide por cuartas (normal es de 11 el cuerpo y 6 el brazo). Remate con la muñeca que se ensarta en la “ese”. Para que la muñeca no se desgaste pronto con la fricción interna, se le inserta el guardacabo.

Se elaboran 9 clases de tejido de hamacas de hilera denominados popularmente “x-lich” en lengua maya, que es de un solo hilo burdo y económico por consumir poca hilera: “abanico”, “tablero” (más elaborado), “plumilla”, “espuma de mar”, “pepita de melón”, “arrocitos”, “perritos” y “crepé”, donde esencialmente la malla es de hilos entrecruzados, holgados o reducidos, según se desee.

Cuando se elabora una hamaca de tejido sencillo, se usa una sola lanzadera o aguja. Pero cuando se urde una trama complicada, como son las llamadas “arrocitos”, “perritos” y “crepé”, se utilizan dos husos. Desde luego, se estima que las facturas de las últimas mencionadas son más complicadas, llevan más tiempo, requieren mayor habilidad y lógicamente cuestan más. Pero la vistosidad de las mallas y la combinación de colores es de una hermosura impresionante. Son obras de arte menor.

Confecciónanse las hamacas de varias anchuras. Las hay de 2, 3 y 4 cajas, denominándolas así por los continentes que encierran 6 carretes cada uno.

Las hamacas se elaboran de varios, vistosos colores, bellamente mezclados o matizados. Cuando es de un solo color es generalmente blanca. Los dibujos son diferentes, según la pericia del tejedor. Los llaman “regencias”, “entreverados”, o simplemente “listos”. Recientemente se confeccionan unas hamacas con los colores del pabellón nacional. Para dibujar el águila central, los nopales y la serpiente, –que integran el escudo de nuestra nacionalidad– se va dejando el espacio central que se forma al final del urdido. Ya es de suponerse la enorme labor y acopio de paciencia que se necesita para lograr este trabajo de gran maestría, auténticamente artístico de una artesanía que enorgullece a Yucatán.

Se adicionan los brazos al cuerpo o cama de la hamaca, cogiendo a palmos los finales de la trama con unos cordeles más gruesos que el que sirvió para tejerla.

Al gusto del consumidor, queda ponerle a las orillas unas orlas a base de encaje de hilo delgado, atravesadas por una cinta cuyo color armonice con los de la hamaca y del que penden hermosas borlas del mismo material.

Renán Irigoyen

Continuará la próxima semana…

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