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El testamento de San Juan, de J.J. Benítez

By on mayo 3, 2018

Libros

El Testamento de San Juan_1

En 1988, cuatro años después del primer tomo de Caballo de Troya, J.J. Benítez publicó entonces El Testamento de San Juan.

En el caso de los libros que conforman la saga indicada (Caballo de Troya), Benítez se ha encargado desde esos días de dejar en claro que no fue él quien escribió esos textos, sino que le fueron proporcionados. Como evidencia, indica que él no está ni remotamente preparado para presentar la inmensa cantidad de detalles que esos libros poseen.

Algo similar ocurre con El Testamento de San Juan. Si le hiciéramos caso a lo que dice, él solo escribió la primera cuartilla, la introducción, del libro. En esa introducción, Benítez agradece a la Fundación Urantia que le hayan facilitado estos textos para compartirlos con nosotros. Finaliza diciendo que la Iglesia conoce de la existencia de ellos, pero que jamás los hará públicos puesto que “los instalados en el poder solo bendicen y hacen suyo aquello que los beneficia.”

Francamente, esperaba abrevar un poco más de la vida de ese Jesús que conocí hace muchos años en el primer tomo de Caballo de Troya, un Jesús lleno de humanidad y sabiduría, que no dijo –según el autor– todo lo que los libros sagrados dicen que dijo. Al leer El testamento de San Juan, apenas vislumbré un poco de ello, a pesar de que en la portada se indicaba que hallaría “Nuevos datos sobre la vida secreta de Cristo.”

J.J. Benítez

J.J. Benítez

Haciendo caso a Benítez, pues, el contenido de este libro proviene de revelaciones que tuvo San Juan, a quien la Biblia identifica como el “discípulo amado” por Jesús y autor del Apocalipsis.

Escrito en Éfeso, 73 años después de la muerte de Jesús, Juan de Zebedeo cuenta ya con cien años y ve cerca su final. Por ello decide emitir un mea culpa por el equivocado mensaje que han propagado Pedro y Pablo en su cruzada cuyo resultado es la religión católica como la conocemos, deslindándose de ellos y, al mismo tiempo, presentándonos la disposición y orden jerárquico del paraíso, y de sus guardianes, a través de visiones del apóstol.

En El testamento de San Juan nos enfrentamos a cuestionamientos severos sobre el objetivo de la misión de Jesús en la Tierra, que contrastan con el mensaje que hemos conocidos los católico a través de la Biblia y, lo verdaderamente impactante, es conocer quién era en realidad Jesús, según San Juan, después de que le fue comunicado por los arcángeles y los poderes divinos.

El contenido del libro resulta muy denso en casi su totalidad, hablando sobre la disposición del paraíso, explicando cómo nos incorporaremos a él, cuál era el mensaje de Jesús y cómo fue tergiversado, y prácticamente resultaría anatema para los religiosos cuando se revela la verdadera naturaleza de Jesús, cuyo verdadero nombre es Micael de Nebadon, según el libro.

Debo confesar que leí este libro con reserva, porque sus conceptos me resultaron muy difíciles de aceptar y creer a pie juntillas. Hay que reconocer, sin duda, que estamos ante literatura fuera de lo común, y que una semilla de duda se siembra en la mente del lector que posee una formación religiosa, por leve que fuera esta. Como tal, entonces El testamento de San Juan, de J.J. Benítez, arroja nuevas ideas que, a su vez, expanden horizontes mentales, dejando al lector la decisión final sobre su veracidad. Eso sí: quien haya prestado atención y cavilado sobre estos temas jamás podrá olvidarlos.

La respuesta la sabremos cuando trascendamos a la siguiente etapa de nuestra evolución. La gran respuesta nos la dará la Muerte.

S. Alvarado D.

sergio.alvarado.diaz@hotmail.com

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