Crónica de un viaje familiar a España y Portugal (VIII)

By on octubre 5, 2017

Crónica de un viaje familiar a España y Portugal

VIII

Córdoba

Por César Ramón González Rosado

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Desayunamos en el Hotel Camino de Granada y, ya que tocamos el asunto de los desayunos, hemos de anotar que a veces fueron buenos, aunque repetitivos.  La escasez de fruta fue muy notoria y ello nos hacía apreciar la riqueza de nuestro país en ese aspecto. Fue una constante de todos los días el huevo revuelto, y era notorio que se trataba del sintético. También el jamón, las salchichas, salamis y otras variedades de carnes frías a diario, sin excepción alguna, que pronto terminaron por aburrirnos, por lo menos a mí, que me abstuve de servírmelo durante casi todo el viaje.

Sin embargo, creo que ya lo comenté, el café fue bueno, la leche, el pan, cereal, yogur, así que no podemos decir que sufrimos. Además, aunque había letreros que prohibían sacar los alimentos del restaurante, nuestras viajeras Carito, Silvia, Guadalupe, no así María Elena, transgrediendo el reglamento del restaurante preparaban deliciosas tortas para mitigar el hambre del camino, y también a veces el de la noche.

Los hermanos De la Torre recordaban con buen humor los tiempos de su niñez cuando iban al cine a las matinés y Doña Rosita, su madre, cargaba una bolsa llena con piezas de pollos rostizados, bolillos, chiles jalapeños y otros comestibles que iba repartiendo entre sus críos durante la proyección de las tres películas que programaban los cines de entonces. Reían de buena y nosotros con ellos. En ese tiempo era común que los padres de familia llevaran alimentos a los cines y a otros eventos; era un asunto de economía, pues salía menos costoso que ir a un restaurante con tantos niños hambrientos.

Perdón por esta breve digresión.

Íbamos hacia Córdoba.

Cargamos las maletas en la camioneta y, diligentes, el Dr. De la Torre al volante, María Elena con su GPS orientando el camino, y el concuño con su mapa desplegado y su lupa, más que puesto para corregir los rumbos, y disparando indicaciones, enfilamos por la carretera con dirección a la antigua capital del Califato de Córdoba cuando la época hispánico-musulmana.

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La ciudad de Córdoba tiene una historia muy antigua y su evolución se establece en cinco grandes etapas a saber: Córdoba Romana, (siglo ll a. C al siglo l d. C.).  Córdoba Musulmana (siglo VIII al siglo XIII). Córdoba Cristiana Medieval (siglo XIII al siglo XV). Córdoba Moderna (siglo XV al siglo XIX). Córdoba Contemporánea (siglo XIX al 1er. tercio del siglo XX). Y hasta nuestros días.

Córdoba es una ciudad de Andalucía España, capital de la provincia homónima, situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de la Sierra Morena.

Es la tercera ciudad de Andalucía, tanto por tamaño como por población, sólo por detrás de Sevilla y Málaga. Hoy es una ciudad de tamaño medio en cuyo casco antiguo aún podemos contemplar edificaciones con elementos arquitectónicos de cuando Córdoba fue la capital de la Hispania ulterior en tiempos de la República romana, o de la provincia Bética durante el Imperio Romano, y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la Península Ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta de todo el mundo.

Las mezquitas, las bibliotecas, los baños y las plazas abundaron en la ciudad, gestándose las bases del Renacimiento europeo. Durante la larga Edad Media europea, en “Córduba” florecieron las letras y las ciencias. La ciudad contó con multitud de fuentes, iluminación pública y alcantarillado, durante la época de mayor esplendor califal.

Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, aunque diez años antes, en 1984, lo había sido la Mezquita-Catedral.

Córdoba ha sido el lugar del nacimiento de tres grandes filósofos: el estoico romano Séneca, el musulmán Averroes, y el judío Maimónides.

Séneca.

Séneca.

Maimónides.

Maimónides.

Averroes.

Averroes.

Son numerosos –más de cien– los templos o edificios históricos de la ciudad que corresponden a las etapas señaladas. No todos están en condiciones que permitan visitarlos pero sí, para el turismo, los del centro histórico en el que destaca la mezquita-catedral que data de la época musulmana y que en la época cristiana fue derruida en parte para construir junto la Catedral Católica.

Son impresionantes sus columnas de mármol que sostienen bellísimos arcos que fueron en número de 1200 más o menos, de los que se conservan 900 por la destrucción que se hizo para construir la catedral católica, bellísima, pero que bien pudo edificarse en otro lugar sin mutilar la mezquita de los musulmanes.

Cuenta la historia que se solicitó permiso al Rey de entonces, que lo otorgó. Sin embargo, ya edificada la catedral, al conocer el monarca el templo musulmán, se arrepintió y dijo que, de haberlo conocido entonces, no hubiera permitido tal atentado a la grandiosidad de la obra musulmana. Por eso, a esta joya que es patrimonio de la humanidad se le conoce como la “Mezquita-Catedral” de Córdoba, es musulmana y también cristiana.

Una guía de turistas, también llamada Lola, explicaba los detalles de la ornamentación de la mezquita y asentaba que es superior a la de la Alhambra, haciendo notar que la mezquita es anterior al palacio de los reyes nazaríes de Granada. Con orgullo cordobés remataba, inclinando enérgicamente la cabeza: ¡Hum¡ ¡Así es, señores!

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La Mezquita-Catedral.

La Mezquita-Catedral.

Puerta del Perdón de la Mezquita de Córdoba.

Puerta del Perdón de la Mezquita de Córdoba.

Puerta de San Ildefonso de la Mezquita de Córdoba.

Puerta de San Ildefonso de la Mezquita de Córdoba.

Capilla del Tesoro de la Mezquita Catedral de Córdoba

Capilla del Tesoro de la Mezquita Catedral de Córdoba.

En la Capilla del Tesoro es donde se ubica la Custodia del Corpus Christi, uno de los mayores tesoros que guarda la Mezquita-Catedral. Labrada por el orfebre alemán Enrique de Arfe entre 1512 y 1518, mide 2.63 metros de altura y pesa más de 200 kilos. Tiene como misión guardar el Corpus Christie. Representa una catedral gótica de planta dodecagonal, se compone de dos cuerpos que alojan en un interior al viril y una imagen de la Virgen de la Asunción.

Continuará…

Bibliografía 

Wikipedia

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