Celajes (IV)

By on noviembre 17, 2017

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XVII

IV

No vuelvas, no ¡por Dios!, sigue el camino

feliz, tal vez de mariposa errante;

sigue libando miel, bebiendo vino

y haciendo un verso a la mujer galante.

Si en la existencia todo lo tuviste,

si vas dichoso recogiendo flores,

¿por qué pensar en el retorno triste

a buscar, otra vez, viejos amores?

¿Por qué ese deshacer lo que has bien hecho?

Con tu afán de volver, di: ¿qué pretendes?

Tú eres feliz, y yo, dentro del pecho

llevo tranquilidad que tú no entiendes.

¡Oh, si vieras el cambio de mi vida!

¡Si leyeras en el fondo de mi alma

verías que encontré la Fe perdida

y que en mi corazón reina la calma…!

            M.L.N.

Continuará la próxima semana…

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