Carta a mi Hijo

By on abril 12, 2018

Rumbo_1

XIX

Cuando el hijo ausente –Rodolfo– cumple 24 años,

el poeta le envía, a manera de regalo,

un poema que es, al mismo tiempo, testimonio de presencia en el afecto

y permanente guía para afrontar la vida.

Eso es, y así nació, “Carta a mi Hijo”, de Miguel Ángel Menéndez.

CARTA A MI HIJO

Si tu ala fuera contra viento oscuro

y en turbión se tornara el duro viento,

no quieras descender: alza el intento;

mientras más alto el vuelo, más seguro.

Si sobre ruda mar rompieras huella

y la mar con su furia, te dañara,

amárrate al timón, dale la cara…

Imagínate un puerto y una estrella…

A tientas, rumbo a Dios, salva el abismo;

si no hay puente, sé puente de ti mismo;

la noche acabará, vendrá la aurora…

Vendrá la aurora necesariamente,

al fin mujer, para besar tu frente,

tus labios y tu mano vencedora.

Miguel Ángel Menéndez

Copilco, Mayo, 1965.

Continuará la próxima semana…

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