Bitácora de Apuntes de un Viaje a España VI

By on junio 15, 2017

Bitácora de Apuntes de un Viaje a España

“Camino de la Lengua Castellana”

VI

Santo Domingo de Silos

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Santo Domingo de Silos es una localidad y un municipio  situados en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León, España, cabecera del ayuntamiento del mismo  nombre. Es otra importante comunidad del “Camino de la Lengua Castellana”. Además, forma parte del denominado Camino del Cid. Algunos investigadores apuntan que el Monasterio de Santo Domingo de Silos está ligado a la historia del Cid ya que, en vida, Rodrigo Díaz de Vivar y su esposa Jimena donaron algunas de sus heredades al Monasterio, cuyo claustro, en el año1081, año en que el Cid fue desterrado, aún se estaba construyendo.

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El Cantar de Mio Cid constituye la primera gran obra de la literatura española escrita en una lengua romance, y se ha dicho que es el bello pórtico de nuestra literatura medieval.

Este cantar de gesta relata las hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar, el Campeador. Se trata de una obra anónima, aunque los especialistas creen que fue escrita por Per Abbat en torno al año 1207.

Como muestra de esta monumental obra en castellano antiguo y recordando los tiempos estudiantiles baste este ejemplo.

CANTAR:

1

De los sos ojos tan fuerte mientre lorando
tornava la cabeça y estava los catando.
Vio puertas abiertas e uços sin cañados,
alcandaras vazias sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.

Sospiro mio Çid ca mucho avie grandes cuidados.
Ffablo mio Çid bien e tan mesurado:
“¡Grado a ti, señor, padre que estas en alto!
¡Esto me an buelto mios enemigos malos!”
Alli pienssan de aguijar, alli sueltan las riendas.

2

A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra
y entrando a Burgos ovieron la siniestra.
Meçio mio Çid los ombros y engrameo la tiesta:
“¡Albriçia, Albar Ffañez, ca echados somos de tierra!”

3

Mio Çid Ruy Diaz por Burgos entrava,
en su compaña lx. pendones levava.
Exien lo ver mugieres e varones,
burgeses e burgesas por las finiestras son,
plorando de los ojos tanto avien el dolor.
De las sus bocas todos dizian una razon:
“¡Dios, que buen vassalo! ¡Si oviesse buen señor!”

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Casa de Rodrigo Díaz de Vivar en Zamora. una de las escasísimas muestras de arquitectura civil románica que se conservan en España.

Después de esta breve digresión evocando al Cid Campeador, continuamos el curso de nuestro reporte.

Como en la Glosas Emilianenses de San Millán de la Cogolla, la biblioteca del Monasterio de Santo Domingo de Silos guarda las “Glosas Silenses” que recogen las primeras palabras castellanas que fueron escritas en el Scriptorim de la Abadía. Una de las Glosas está escrita en el primer papel utilizado en Europa.

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Vista de Santo Domingo de Silos

Vista de Santo Domingo de Silos

Claustro de Silos

Claustro de Silos

En la novela “El nombre de la rosa”, de Umberto Eco, se sugiere que la copia del segundo libro de la Poética de Aristóteles que aparece en dicha novela fue tomada del monasterio de Santo Domingo de Silos y llevada a la abadía italiana ficticia de la novela de Eco.

En una visita al monasterio, el poeta Gerardo Diego compuso el famoso soneto El ciprés de Silos, considerado como uno de los mejores sonetos de la literatura española. Hoy es lugar de afluencia de quienes saben apreciar las bellezas de su claustro románico y del canto gregoriano con que se acompañan los oficios religiosos.

El 4 de julio de 1924, Gerardo Diego pasó la noche en la hospedería del monasterio de Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos. Se conoce que quedó embelesado por la belleza del claustro, que albergaba en aquella época cuatro cipreses, y escribió este soneto en el libro de visitas. Fue publicado posteriormente en el libro Versos humanos (1925, Premio Nacional de Literatura).

ENHIESTO surtidor de sombra y sueño,

que acongojas el cielo con tu lanza.

Chorro que a las estrellas casi alcanza,

devanado a sí mismo en loco empeño.

Mástil de soledad, prodigio isleño,

flecha de fe, saeta de esperanza.

Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,

peregrina al azar mi alma sin dueño.

Cuando te vi, señero, dulce, firme,

qué ansiedades sentí de diluirme

y ascender como tú, vuelto en cristales,

como tú, negra torre de arduos filos,

ejemplo de delirios verticales,

mudo ciprés en el fervor de Silos.

 

Fuente Informativa:

-Wikipedia y publicaciones diversas sobre el Monasterio de Santo Domingo de Silos.

Poesía española contemporánea (1901 – 1934), antología de Gerardo Diego, Madrid, Taurus, 1987.

César Ramón González Rosado

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